
El consejo de administración de StoneX aprobó el 26 de agosto la recompra de hasta 5 millones de acciones ordinarias durante el año fiscal 2027, un período que corre del 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2027. El programa que vence cubría 2,25 millones de acciones cuando se autorizó en agosto de 2025, equivalentes a 5,062 millones una vez ajustados los dos splits tres por dos que la compañía ejecutó en marzo y en julio de este año. Medida contra esa referencia, la nueva autorización es apenas más pequeña que la anterior.
Esa cifra plana llega después del mejor ejercicio que la compañía ha reportado. En los primeros nueve meses del año fiscal 2026 los ingresos operativos netos alcanzaron 2.273,2 millones de dólares, un alza del 55%, mientras la utilidad neta se duplicó hasta 441,2 millones, con el retorno sobre capital en 22,3% frente al 15,9% del año anterior. Solo en el tercer trimestre la utilidad neta fue de 127,9 millones, con un retorno sobre capital tangible de 25%.
A 68,64 dólares por acción, el cierre del 28 de agosto, esos 5 millones de títulos equivalen a unos 343 millones de dólares, alrededor del 4,1% de las 120,62 millones de acciones en circulación. Para una empresa de 8.280 millones de dólares de capitalización, cuya acción subió más del 54% en doce meses, la recompra de acciones tiene el tamaño justo para neutralizar la dilución de los planes de compensación en acciones.
Lo que sí cambió el negocio fue la compra de R.J. O'Brien, cerrada el 31 de julio de 2025, que dejó a StoneX como el FCM no bancario más grande del mercado. Un FCM es la figura regulada ante la CFTC que puede mantener fondos de clientes y compensar futuros. El efecto sobre el volumen fue inmediato, con 97,9 millones de contratos listados operados en el trimestre, un 73% más que un año antes, y un equity promedio de clientes en derivados listados de 15.000 millones de dólares.
Dentro de ese cuadro hay un negocio que va en dirección contraria. El área self-directed, donde viven FOREX.com y City Index, generó 96,3 millones de dólares en el trimestre frente a 110,7 millones del año anterior, una caída del 13%. El volumen diario promedio en FX y CFD fue de 6.805 millones de dólares con un rate per million de 147, la medida que indica cuánto ingreso deja cada millón operado. Comercial creció 97% en el mismo trimestre, institucional 40%. El segmento retail es el único que retrocede, y el acumulado de nueve meses descarta que se trate de un trimestre puntual.
Ahí está la incomodidad de fondo para cualquiera que opere un broker retail. La parte del negocio que la industria CFD considera su núcleo es, dentro de un grupo diversificado, la que menos aporta y la que se contrae mientras todo lo demás se expande. StoneX puede sostenerla porque tiene comercial, institucional y pagos financiando la estructura. Un broker monoproducto no tiene ese colchón.
El movimiento regional confirma dónde está puesta la atención. El 12 de agosto la compañía anunció la compra del Banco Travelex, el primer banco brasileño especializado exclusivamente en operaciones de cambio, autorizado como banco múltiple en diciembre de 2024. La transacción todavía necesita la aprobación del Banco Central de Brasil, y la operación combinada atendería a unos 20.000 clientes con un volumen anual cercano a los 6.000 millones de dólares. Glauco Monte, CEO de StoneX en Brasil, lo presentó como una reafirmación del compromiso de largo plazo con el país.
La compra excluye las tiendas físicas y el negocio minorista de cambio de Travelex, que continúan operando por separado. Lo que se está comprando es flujo corporativo de divisas y pagos internacionales dentro del mercado FX en Brasil, no un mostrador de billetes. Con la inversión en Bamboo Payments y la licencia bancaria que el grupo ya tiene en el país, el patrón se lee sin esfuerzo.
Un consejo que renueva la misma recompra de acciones dos años seguidos, en un ejercicio donde la utilidad neta se duplicó, está diciendo con bastante claridad dónde no piensa poner el dinero. Va a compensación de futuros, a infraestructura de cambio y pagos en América Latina, a bancos con licencia en Brasil. El negocio retail, mientras tanto, sigue ahí, encogiéndose un trimestre por vez, sostenido por lo que ganan los demás. Habrá que ver cuánto tarda alguien adentro en preguntar en voz alta para qué sirve.