Coinbase cerró el tercer trimestre de 2026 con una utilidad neta de 719 millones de dólares, la primera después de tres trimestres en pérdidas, en un período en el que sus ingresos cayeron 35% frente al mismo trimestre de 2025, hasta unos 1.200 millones. La directora financiera, Alesia Haas, explicó en la presentación de los resultados de Coinbase que esa ganancia salió en su mayor parte de la revalorización no realizada de los criptoactivos que la empresa mantiene como inversión. Sin ese efecto, la utilidad neta ajustada fue de 78 millones, lo que convierte a la tesorería en el mejor trader que tuvo Coinbase en el trimestre.
Del lado de los clientes, el trimestre dejó 7,4 millones de usuarios transaccionales mensuales, frente a 9,3 millones un año antes, y 376.600 millones de dólares en activos en la plataforma, contra 515.900 millones doce meses atrás. Los ingresos por transacciones bajaron de 1.000 millones a 590 millones, con un volumen spot de clientes minoristas 59% menor. Para un negocio que vive de comisiones, perder una quinta parte de los usuarios activos en un año pesa más que cualquier revalorización del balance.
La respuesta que ofrecen los resultados de Coinbase es la diversificación, porque suscripciones y servicios aportaron 570 millones, el 49% de los ingresos netos. Más de la mitad de esa línea corresponde a los 307 millones de las stablecoins, impulsados por un saldo promedio récord de 22.000 millones de dólares en USDC dentro de sus productos y por las tasas de interés, de modo que el colchón que la empresa presenta como independiente del ciclo cripto depende, sobre todo, de lo que haga la Reserva Federal.
El otro pilar son los mercados de predicción, que Coinbase abrió a todo Estados Unidos a fines de enero con Kalshi como único proveedor de contratos y liquidez. En el tercer trimestre superaron los 200 millones de dólares en ingresos anualizados, una cifra que la empresa calcula multiplicando por cuatro lo facturado en el trimestre, así que el producto aportó al menos 50 millones. Los traders diarios de predicción crecieron más del 60%, mientras que las predicciones, sumadas a los derivados, explican el 25% de los ingresos por transacciones, lo suficiente para compensar la caída del 10% en el volumen cripto del mercado.
Los gastos de transacción llegaron al 17% de los ingresos netos, un nivel que Haas describió como algo elevado por las comisiones de bolsa asociadas a las predicciones, es decir, por lo que Coinbase paga a la plataforma donde se listan los contratos que compran sus clientes. Brian Armstrong agregó que la empresa ya tiene la aprobación de la CFTC para listar contratos propios, algo que según él mejorará la economía del producto. Viniendo del CEO, la frase reconoce que hasta ahora Coinbase cobraba como un broker introductor de un mercado ajeno, justo cuando la guía del cuarto trimestre suma gasto de marketing para crecer en predicciones.
Robinhood, que publicó su trimestre dos días antes, facturó 173 millones de dólares en contratos de eventos entre julio y septiembre, más del triple del mínimo que implican los resultados de Coinbase. Desde junio deriva parte de ese flujo a Rothera, la bolsa que montó con Susquehanna International Group y que en su primer trimestre completo superó los 100 millones anualizados. Coinbase llega al mismo punto con una fracción de los ingresos y varios meses después, aunque con un argumento propio en los contratos sobre precios cripto, que según Armstrong sostuvieron el crecimiento incluso en los meses flojos del calendario deportivo.
Fuera de Estados Unidos, Kalshi crece con el mismo modelo del que Coinbase y Robinhood intentan salir, porque en marzo firmó con XP, su primer broker socio fuera del país, para abrir sus contratos a los clientes de Clear con cuenta internacional, mientras que Plus500 distribuye desde octubre sus perpetuos a través de su FCM. En Brasil, la Resolución 5.298 del Consejo Monetario Nacional, vigente desde el 4 de mayo, prohibió los derivados sobre deportes, política y entretenimiento, incluidos los que se negocian en el exterior y se ofrecen en el país, lo que deja a un distribuidor local con los contratos sobre inflación, tasas, tipos de cambio e índices.
Para los brokers en América Latina que evalúan sumar predicciones, distribuir el catálogo de Kalshi significa quedarse con el cliente y una comisión por contrato mientras la bolsa cobra su parte, un acuerdo del que Robinhood ya empezó a salir y del que Coinbase acaba de anunciar que quiere salir. La salida que eligieron ambas exige registrar una bolsa ante la CFTC, algo fuera del alcance de casi cualquier broker de la región. Falta saber qué les queda a los socios de Kalshi cuando sus distribuidores más grandes solo le manden el flujo que no quieran listar ellos mismos.


