
Robinhood cerró el segundo trimestre de 2026 con 156 millones de dólares en ingresos por contratos de eventos, más de diez veces la cifra del año anterior y por encima de acciones y de criptomonedas dentro de su negocio transaccional. Solo las opciones generaron más. El dato que ordena la semana está una línea más abajo. La firma negoció 13.600 millones de contratos en su Prediction Markets Hub durante el trimestre, de modo que el ingreso por contrato ronda un centavo de dólar.
Un centavo es una economía unitaria que casi nadie puede sostener. Robinhood llega al trimestre con 28,4 millones de clientes con fondos y 369.000 millones de dólares en activos de plataforma, y es esa base la que convierte el centavo en 156 millones. La categoría demostró que factura. También demostró que solo factura por encima de cierta escala.
Esa aritmética explica el resto de la semana mejor que cualquier comunicado. IG Group acordó pagar hasta 1.300 millones de dólares por Underdog Sports Holdings, la operación más grande que ha hecho un broker listado en esta categoría, y lo que adquirió son más de cinco millones de clientes con dinero depositado y once millones de cuentas registradas, a 2,4 veces unos ingresos netos de 466 millones. El múltiplo se sostiene en el comportamiento de esa base, con más del 58% que ya operó acciones individuales y 46% que operó cripto según las cifras que IG presentó a sus accionistas. Cuando el margen unitario es de un centavo, el activo escaso es el cliente que ya está adentro.
Debajo de la distribución opera una segunda capa. De los 156 millones de Robinhood, 17 salieron de Rothera, el mercado y cámara de compensación con licencia de la CFTC que arrancó en junio bajo el joint venture con Susquehanna, con lo cual la firma pasó a cobrar en la venta al cliente final y en la infraestructura donde se ejecuta y se liquida la operación. Underdog había recorrido el mismo camino antes de venderse, con la compra en marzo de un mercado designado y una cámara de compensación registrados ante la CFTC y su propia plataforma de intercambio en julio, después de haber listado sus contratos en Kalshi, es decir, de pagarle a un competidor por el acceso al mercado.
La tercera capa apareció el miércoles. CME Group listará futuros sobre índices deportivos construidos con estadísticas oficiales de ligas profesionales, en alianza con FutureSports, un administrador que publica su metodología y afirma alinearse con los Principios para Índices Financieros de IOSCO. Ahí no se disputa al cliente minorista sino el referencial, que es la pieza que determina si el instrumento se discute como derivado o como apuesta.
Esa discusión dejó de ser teórica el viernes. Nueva York demandó a KalshiEX ante la corte estatal por operar un negocio de apuestas sin licencia bajo apariencia de mercado financiero, horas después de que el Segundo Circuito le negara la protección cautelar que sostenía su operación desde octubre de 2025. La fiscalía no reclama una multa fija sino contabilidad completa de cada apuesta recibida, restitución, devolución de ganancias y una penalidad equivalente al triple, con un reclamo que medios estadounidenses ubican en al menos 36.000 millones de dólares. Debajo del argumento constitucional hay una cifra más simple. Nueva York se queda con cerca del 51% del ingreso bruto de sus nueve licenciatarios de apuestas deportivas móviles, más de 1.000 millones en impuestos durante 2024. Ningún licenciatario compite contra alguien que vende el mismo producto sin esa carga.
Después de más de una década operando en esta industria, la lectura me resulta incómoda pero bastante clara. Los mercados de predicción quedaron repartidos en tres posiciones rentables, la distribución masiva, la infraestructura de ejecución y liquidación, y el referencial que define el subyacente. El broker que enciende el módulo de contratos de eventos que su proveedor de plataforma ofrece de fábrica no ocupa ninguna de las tres. Revende el contrato de un tercero, gana un centavo por unidad sobre una base que se cuenta en decenas de miles, y carga con el riesgo de definición completo el día que su regulador local decida a qué se parece esto.
En la región ese riesgo ya tiene forma escrita. Brasil prohibió los derivados referenciados a eventos deportivos con la Resolución 5.298 del CMN y ordenó el bloqueo de 27 plataformas, mientras B3 listó contratos de eventos sobre Ibovespa, dólar y bitcoin con parte de la oferta reservada a inversionistas profesionales, quienes acreditan más de 10 millones de reales. Mitrade, en paralelo, renovó su patrocinio con la AFA nueve días después de la final. Así viene comprando audiencia deportiva la industria latinoamericana, por temporada y en alquiler. IG compró la suya en propiedad.
La semana que viene llegan más reportes trimestrales del sector, con la tentación de leer la línea de contratos de eventos como una validación de la categoría. Antes conviene contestar dos preguntas con números propios. Cuántos clientes activos necesitas para que un centavo por contrato pague la integración, y cuánto vale tu base para alguien que ya resolvió las otras dos capas.