
Los futuros del real brasileño de CME Group negociaron 498.498 contratos el lunes 26 de octubre, unos 49.800 millones de reales o 9.200 millones de dólares en valor nocional, un día después de que Luiz Inácio Lula da Silva ganara la segunda vuelta de las elecciones en Brasil con el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro. El récord anterior, de 191.325 contratos, se había marcado el 28 de septiembre.
Buena parte del mercado esperaba una victoria de Flávio Bolsonaro, que había ganado la primera vuelta, así que el lunes fue un día de ajuste brusco. El dólar al contado cerró en 5,403 reales, con un alza de 8,21% que es la mayor desde enero de 1999, mientras el Ibovespa cayó 13,88% en una sesión con circuit breaker a las 9:57, todavía durante la subasta de apertura, algo que la B3 no activaba desde 2020.
Paul Houston, responsable global de productos de divisas de CME Group, atribuyó el volumen a clientes que necesitaban cubrir su riesgo fuera del horario brasileño y aseguró que antes de la apertura local ya se habían negociado 2.500 millones de dólares, unas tres veces el promedio diario del año. Su conclusión es que Chicago se está convirtiendo en el principal centro de formación de precios del real brasileño cuando São Paulo está cerrada.
En el primer semestre, los futuros y opciones de dólar contra real de la B3 movieron en promedio unos 39.600 millones de dólares por día, según datos difundidos por la agencia ANSA, mientras el contrato de CME no llegaba al 2% de ese volumen. El mejor día en la historia de los futuros del real brasileño en Chicago equivale a menos de una cuarta parte de lo que la B3 negocia en una jornada promedio, una comparación que el comunicado no hace.
El récord mide sobre todo el horario de negociación de la bolsa brasileña, porque el dólar futuro de B3 opera de 9:00 a 18:30 en días hábiles, mientras CME Globex abre los domingos a las 17:00 de Chicago, las 19:00 en Brasilia. Durante las catorce horas entre una apertura y otra, primero con el conteo de votos en marcha y después con el resultado ya anunciado, la única referencia listada para el real estaba en Estados Unidos.
La B3 tampoco abrió con espacio para todo el movimiento, porque tuvo que ampliar dos veces el límite de oscilación diaria de sus contratos y minicontratos de dólar, de 6% a 8,4% antes de la apertura y a 12% desde las 9:30. El contrato de noviembre llegó a 5,60 reales, con alzas superiores al 12%, un precio que con el techo original simplemente no cabía en la pantalla de São Paulo.
El 20 de abril, la B3 extendió hasta las 20:00 la negociación de sus futuros de bitcoin, ether, solana y oro, que desde marzo ya abrían a las 8:00, además de anunciar que observaría la liquidez de esas nuevas ventanas antes de evaluar otras clases de activos. En 2026 la bolsa encontró razones para que el bitcoin se negocie doce horas al día, aunque todavía no las encontró para el dólar, el contrato que marca el ritmo de todo el mercado brasileño.
Los futuros del real brasileño en Chicago ya venían creciendo antes de la elección, con 740 millones de dólares diarios en el primer semestre y un alza de 18% anual, empujados en parte por las reglas de margen para derivados no compensados. A eso se suma que Plus500 y Nelogica anunciaron este mes una conexión para que corretoras e instituciones brasileñas operen los futuros de CME desde una plataforma local.
Para un broker con clientes expuestos al real, sea con minicontratos de dólar en B3, con CFD sobre USD/BRL o con acciones brasileñas, el lunes se decidió antes de las 9. Las llamadas de margen, los stops que saltaron con gap y la conversación con el cliente cuya orden se ejecutó a más de 40 centavos del cierre del viernes se explican con un precio que se formó en Chicago, en dólares, mientras el mercado local seguía cerrado.
CME no necesita convencer a nadie de que Chicago es el centro del real brasileño, porque le alcanza con estar abierta cuando São Paulo no lo está. Lo que la B3 y los brokers que dependen de su horario todavía no saben es cuántos de los clientes que el lunes cubrieron su riesgo en Chicago van a volver cuando la próxima sorpresa llegue un martes a mediodía.


