
La NBA anunció el lunes 26 de octubre un memorando de entendimiento con la CFTC y, en el mismo comunicado, nombró a Kalshi y Polymarket como sus exchanges preferidos, con lo que se suma a la MLB y la NHL. La lectura que propone el anuncio es que el regulador federal y la liga construyeron juntos un marco de integridad para los mercados de predicción de la NBA. El memorando, de cinco páginas, dice algo más modesto, porque no crea derechos ni obligaciones legalmente vinculantes y deja cualquier intercambio de información a criterio exclusivo de cada parte.
Las obligaciones exigibles están en los contratos que la liga firmó con Kalshi y Polymarket, donde aparecen los límites a los mercados permitidos, la prohibición de que el personal de la liga y de los equipos opere contratos de eventos de la NBA y el compromiso de compartir información sobre investigaciones y operaciones sospechosas. Esos mismos contratos otorgan derechos sobre la propiedad intelectual de la NBA, derechos de marketing dentro de Estados Unidos y acceso a los datos oficiales de Sportradar para operar y liquidar los mercados autorizados. La liga los presenta como alianzas comerciales y no reveló sus términos financieros.
Kalshi y Polymarket ya listaban mercados sobre partidos de la NBA antes del lunes, así que lo que compraron fue el derecho a presentarse como exchange preferido de la liga, a cambio de aceptar reglas que la NBA no tenía forma de imponerles. La integridad deportiva, en este esquema, viene incluida en el paquete de patrocinio, en la misma página que el logo.
Diez días antes, el 16 de octubre, la NBA había prohibido a sus socios de apuestas deportivas varios tipos de apuesta sobre jugadores individuales. Entre ellos estaban las combinadas que apuestan a que un mismo jugador quede por debajo de varias estadísticas en un partido, las apuestas sobre quién gana el salto inicial y las que apuestan a que rinda poco un jugador que se espera que juegue menos de 12 minutos. Esas restricciones no alcanzaban a Kalshi ni a Polymarket porque la liga todavía no tenía contrato con ellas. El comunicado del lunes extiende las mismas reglas a toda plataforma de predicción que firme con la NBA, lo que en la práctica significa que las reglas solo obligan a quien firma.
Para quien operó un broker la mecánica es conocida, porque la regla que se audita es la del contrato con la contraparte. La liga actuó como un exchange que licencia los datos de su subyacente, cobrando por el acceso y fijando condiciones de uso. Lo incómodo es que quien escribe las reglas también se beneficia del volumen y emplea a las personas con más información privilegiada del mercado. Terry Rozier, entonces jugador del Heat, fue arrestado en octubre de 2025 acusado de participar en un esquema de apuestas que, según la fiscalía, usaba información sobre su salida anticipada de un partido.
Los deportes explican más del 80% del volumen mensual de Kalshi en 2026, mientras que a fines de junio la plataforma ya sumaba 850 millones de dólares en comisiones en lo que iba del año. Con esa concentración, la licencia de la liga funciona como un costo de suministro, como la licencia de datos de mercado para un broker, con la diferencia de que aquí el proveedor del dato también decide qué contratos se pueden listar.
En mayo de 2025, la NBA le escribió a Caroline Pham, entonces presidenta interina de la CFTC, para pedir límites a la expansión de estos mercados vía autocertificación (el mecanismo por el que un exchange lista un contrato nuevo sin aprobación previa del regulador) hacia propuestas cada vez más exóticas. En febrero de 2026, Adam Silver todavía decía que el futuro del sector lo resolverían los tribunales y el Congreso. Diecisiete meses después de aquella carta, la liga dejó de pedirle límites a la CFTC y los escribió en contratos propios.
Los derechos de marketing que recibieron Kalshi y Polymarket se limitan a Estados Unidos, igual que la jurisdicción de la CFTC que respalda el memorando, mientras que la plataforma internacional de Polymarket, la que usan los traders latinoamericanos, opera fuera de esa licencia. Coljuegos pidió bloquearla en Colombia en septiembre de 2025; en marzo de 2026, un juzgado de Buenos Aires ordenó su bloqueo en toda Argentina, en un caso que tomó impulso tras operaciones inusuales previas al dato de inflación del INDEC. El comunicado de la NBA no aclara si las restricciones de sus contratos alcanzan a esa plataforma.
Para un broker de la región que evalúa sumar mercados de predicción a su oferta, la lección tiene que ver con quién controla el subyacente, porque la NBA acaba de demostrar que puede convertir la integridad en una cláusula comercial y cobrar por ella. Lo que nadie explicó todavía es a quién llama la liga la primera vez que aparezca una operación sospechosa sobre uno de sus partidos en una plataforma con la que no firmó nada.


