
CME Group reportó 2.387 contratos de futuros de plata de 100 onzas negociados durante el primer fin de semana de operación continua, algo más de 15 millones de dólares en valor nocional. La cifra es chica y conviene leerla con cuidado, porque mide otra cosa que un lanzamiento de producto. Ese mismo contrato promedió 17.800 unidades diarias en el primer semestre, cerca de 130 millones de dólares por jornada, de modo que el fin de semana entero movió alrededor del 13% de un día hábil cualquiera.
Desde el 24 de julio, cuando arrancó el trading 24/7 en los futuros de oro de una onza, se negociaron más de 140.000 contratos en sesiones de fin de semana por arriba de 600 millones de dólares nocionales. Repartido en ocho fines de semana, eso da un promedio cercano a 17.500 contratos y 75 millones de dólares por sesión. Los futuros de plata debutaron en una quinta parte de esa marca, con un producto que nació en febrero de 2026 y todavía no cumple un año.
El contrato de 100 onzas liquida en efectivo contra el precio de liquidación diaria del contrato de referencia de 5.000 onzas de COMEX, sin entrega física ni bodega de por medio. Es el formato más pequeño de la familia de metales preciosos de CME, con la misma estructura de vencimientos mensuales que el contrato grande. Las operaciones del sábado y del domingo reciben la fecha del siguiente día hábil, junto con su compensación y su liquidación.
CME abrió el fin de semana primero a las criptomonedas, el 29 de mayo, con 7.200 contratos y unos 50 millones de dólares en el estreno. Después vino el oro en julio y ahora la plata, siempre con los contratos más chicos de cada familia, los que compra el minorista. Un mercado regulado que llevaba décadas cerrando el viernes por la tarde está rehaciendo su calendario clase de activo por clase de activo.
Jin Hennig, directora global de metales de CME Group, ubicó a la plata en el cruce entre el metal precioso y el industrial. Atribuyó el arranque a participantes que quieren administrar exposición de inversión y riesgo de suministro al mismo tiempo, que es justamente lo que separa a la plata del oro. A las tasas, el dólar y la geopolítica se le suman paneles solares, semiconductores y cadenas de suministro que no se detienen el sábado.
México cerró 2025 como el mayor productor mundial de plata con 202,2 millones de onzas, seguido por Perú con 107,1 millones, Chile con 52, Bolivia con 42,6 y Argentina con 26. Los cinco juntos aportan cerca de la mitad de una producción minera mundial de 846,6 millones de onzas. La región extrae el metal mientras el precio de referencia se sigue formando en Chicago, ahora también los sábados, en un contrato liquidado en efectivo cuyo destinatario declarado es el cliente minorista.
Para quien opera un broker en la región el cambio llega por el lado menos vistoso del asunto. El fin de semana dejó de ser una zona sin precio, porque ya existe una referencia regulada y pública de cuánto valió la plata mientras la plataforma estaba cerrada. Eso vuelve medible el gap de apertura del lunes, que existió siempre, aunque hasta ahora nadie tenía contra qué compararlo.
Abrir el sábado obliga a revisar márgenes, fuentes de liquidez, soporte fuera de horario, monitoreo de riesgo y una tabla de comisiones que nadie redactó pensando en un domingo por la mañana. La conversación rara vez avanza rápido dentro de un broker mediano, a veces por costo y otras porque el asunto no está asignado a nadie en particular. La demanda, mientras tanto, ya se acostumbró a mercados que no cierran.
Quince millones de dólares en un fin de semana no mueven a nadie en Chicago, donde el complejo de plata promedió 50.000 millones diarios de nocional en el primer semestre. Lo que quedó instalado es una serie de precios de sábado y domingo que antes no existía, y que alguien va a usar como referencia en una disputa con un cliente, en un modelo de riesgo o en un mandato de cobertura. Falta ver cuánto tarda en aparecer el primer reclamo de un trader de la región que quiso salir de una posición en futuros de plata un sábado y se encontró con la plataforma cerrada, mientras el precio se seguía formando igual.