
CME Group listará el 24 de agosto los futuros E-nano sobre S&P 500, Nasdaq-100, Russell 2000 y Dow Jones Industrial Average, contratos equivalentes a una décima parte del tamaño de los Micro E-mini y todavía sujetos a revisión regulatoria. El comunicado salió de Chicago el 3 de agosto. Lo que importa aparece más abajo en el texto, donde CME cita a NinjaTrader y a Robinhood.
El producto en sí es aritmética. Los Micro E-mini ya representaban una décima parte de los E-mini de referencia. Los futuros E-nano repiten la operación una vez más, lo que deja exposición a los cuatro grandes índices estadounidenses en tamaños que caben en una cuenta de pocos cientos de dólares, con operativa 23 horas al día y listado bajo las reglas de CME y CBOT.
Los números que sostienen la decisión son los de la franquicia Micro. Desde su lanzamiento en mayo de 2019 se negociaron alrededor de 4.500 millones de contratos Micro E-mini en CME Group, con un volumen diario promedio récord de 3,2 millones de contratos en el Micro E-mini Nasdaq-100 durante junio y de 1,5 millones en el Micro E-mini S&P 500 durante el primer trimestre, según las cifras del propio mercado.
Tim McCourt, responsable global de productos de renta variable, FX y alternativos en CME Group, atribuyó el lanzamiento a que los máximos históricos de los índices elevaron la barrera de entrada para el inversionista minorista. La explicación es correcta y también incómoda, porque describe un producto que se encareció sin que nadie lo tocara. Un contrato ligado a un índice que sube vale más en términos nocionales, exige más margen y termina expulsando cuentas pequeñas por su propio éxito.
Martin Franchi, CEO de NinjaTrader Group, señaló que quienes están invertidos en acciones estadounidenses operan hoy sin eficiencia de capital, sin compensación de márgenes y sin acceso casi continuo al mercado. JB Mackenzie, VP y gerente general de futuros y mercados de predicción en Robinhood, planteó que el precio de los productos actuales está dejando fuera a parte de los traders minoristas. Son las dos plataformas que van a poner el contrato frente al usuario final.
Ahí está el punto, durante quince años la industria CFD vendió como innovación la exposición fraccionada a índices, con apalancamiento propio, spread ampliado y riesgo de contraparte contra el propio broker. La respuesta del lado bursátil llegó por la vía menos sofisticada disponible, que fue achicar el contrato diez veces. Los futuros de índices bursátiles compensados en cámara central, con margen portable entre posiciones y horario casi continuo, empiezan a competir en el mismo rango de ticket donde vive la cuenta CFD promedio.
América Latina llega a esta discusión con la prueba ya hecha. En Brasil, los minicontratos de B3 (el mini índice WIN, a 0,20 reales por punto, y el mini dólar WDO, equivalente al veinte por ciento del contrato estándar) construyeron el mercado de futuros minorista más activo de la región sobre exactamente la misma premisa que ahora aplica CME Group. El resto del continente accede a los índices estadounidenses casi siempre vía CFD, con brokers registrados fuera de la región, porque no existía una alternativa listada del tamaño adecuado. El 24 de agosto empieza a existir, aunque el acceso real dependerá de qué intermediarios locales quieran ofrecer futuros compensados en Chicago.
Conviene no exagerar el plazo. Los Micro E-mini tardaron años en construir la liquidez que hoy exhiben, mientras que los futuros E-nano arrancan con curva de aprendizaje propia, tanto para los traders como para las mesas que tienen que cotizarlos. La industria del trading minorista tampoco se caracteriza por su velocidad de adopción, algo que quedó claro cuando buena parte del sector siguió vendiendo la misma plataforma durante una década sin que nadie preguntara demasiado.
El contrato está resuelto. La distribución no. CME consiguió a NinjaTrader y a Robinhood para llevarlo al usuario final en Estados Unidos, mientras que en México, Colombia o Chile nadie ha levantado la mano todavía. El silencio tiene una explicación económica sencilla, porque un broker que vive del spread no gana lo mismo intermediando un contrato que se liquida en cámara ajena. Habrá que ver cuánto dura esa preferencia cuando el cliente descubra que puede pagar comisión en lugar de spread.