En un broker que opera modelo B-book o híbrido, el desk de riesgo es la función que transforma un modelo de negocio potencialmente peligroso en uno sostenible. Su trabajo es monitorear en tiempo real la exposición neta del broker, la suma de todas las posiciones de clientes en cada instrumento, y decidir cuándo y cómo cubrir esa exposición mediante operaciones en el mercado exterior.
Si los clientes tienen en conjunto posiciones largas netas de 50 millones de EUR/USD, el desk de riesgo puede decidir cubrir 30 millones externamente y retener 20 millones de exposición propia. Esa decisión depende de modelos de comportamiento histórico, volatilidad esperada, capacidad de capital y tolerancia al riesgo del broker.
Un desk de riesgo sofisticado también clasifica a los clientes por perfil: traders consistentemente perdedores se mantienen en B-book puro; traders con historial ganador o con señales de estrategias algorítmicas se migran al A-book o se cubren más agresivamente.

