Cuando un broker opera en B-book, no conecta al trader con un banco ni con otro participante del mercado real. En cambio, el broker toma el lado contrario de cada operación: si el cliente compra, el broker vende; si el cliente vende, el broker compra. Las ganancias del trader son pérdidas del broker, y viceversa.
Es el modelo dominante en el trading retail de FX a nivel global, y el que sustenta la economía de la mayoría de los brokers medianos y pequeños. La razón por la que funciona es estadística: entre el 70% y el 80% de los traders retail pierden dinero de forma consistente. El broker no necesita manipular nada, el modelo se sostiene solo.
Dicho esto, existe una diferencia enorme entre un broker B-book bien gestionado y uno mal capitalizado. La clave está en el desk de riesgo, que administra la exposición neta acumulada por las posiciones de los clientes para evitar que el broker quiebre cuando el mercado se mueve en su contra.

