La Cyprus Securities and Exchange Commission (CySEC) es el organismo supervisor del mercado financiero en Chipre, estado miembro de la Unión Europea. Su relevancia para la industria de brokers retail es desproporcionada respecto al tamaño del país: la licencia CIF (Cyprus Investment Firm) se convirtió en la vía preferida para que brokers de CFD y forex obtuvieran acceso al mercado europeo a un costo regulatorio considerablemente menor que el de reguladores como la FCA o BaFin.
Bajo el principio de pasaporte europeo del marco MiFID II, un broker autorizado por CySEC puede operar en cualquier país de la UE simplemente notificando al regulador local, sin necesidad de obtener una licencia adicional en cada jurisdicción. Este mecanismo es lo que hace que la licencia CIF sea tan común entre brokers con base en Limásol que atienden clientes en España, Alemania, Francia o Italia.
Los requisitos de capital de CySEC varían significativamente según el tipo de servicios ofrecidos. Una firma CIF con licencia limitada que solo presta asesoramiento o gestión de carteras debe mantener un capital mínimo de 125,000 euros. Una firma CIF de pleno espectro que custodia fondos de clientes y opera como market maker debe mantener 730,000 euros, la misma cifra exigida a un dealer MiFID II completo en Irlanda o Alemania. La flexibilidad en la categorización de licencias es el principal argumento para que, dentro del universo MiFID II, no todos los reguladores sean equivalentes en la práctica.
Los clientes de brokers regulados por CySEC están cubiertos por el Investor Compensation Fund (ICF) hasta 20,000 euros en caso de insolvencia del broker. El ICF es un mecanismo formal respaldado por ley europea, equivalente conceptualmente al FSCS británico aunque con una cobertura máxima considerablemente menor.

