
Revolut constituyó Revolut Ventures junto con Carne Group, que la compañía presenta como la mayor gestora por cuenta de terceros de Europa, para que desde 2027 sus clientes elegibles inviertan en tecnológicas que no cotizan en bolsa desde la misma app donde hoy compran acciones, ETF y bonos. Rolandas Juteika, responsable de Wealth y Trading en el Espacio Económico Europeo (EEE), lo presentó como el fin de la exclusión del minorista de las empresas no cotizadas, aunque lo que cambia el negocio del neobanco está en el reparto de funciones dentro del fondo.
El vehículo será un ELTIF, la figura europea de fondo a largo plazo pensada para llevar activos ilíquidos al pequeño inversor. Carne actuará como gestor de fondos de inversión alternativa, Alter Domus como administrador y BNY como custodio y depositario, mientras Revolut se reserva el papel de gestor de inversiones delegado, que es quien decide en qué empresas entra el dinero.
En julio, cuando abrió en Francia, España y otros países del EEE los fondos de Apollo, Ares, Hamilton Lane y Partners Group desde un euro, Revolut funcionó como canal de productos ajenos, sin cobrar comisión de plataforma por encima de la de cada fondo. Con Revolut Ventures se sienta en la silla del gestor, donde vive la comisión de gestión, aunque todavía no publicó cuánto cobrará, qué mínimo exigirá ni en qué países abrirá.
La línea Wealth de Revolut facturó 876 millones de dólares en 2025, un 31% más que el año anterior y lejos del 298% de 2024, según su informe anual, por detrás de suscripciones (67%), pagos con tarjeta (45%) y cambio de divisas (43%). Repartida entre los 68,3 millones de clientes minoristas del cierre de año, deja unos 13 dólares por cliente, un ingreso que en la industria de trading no alcanza ni para pagar la adquisición de una cuenta. Las acciones sin comisión y los mínimos de un euro llenan la app de usuarios, aunque monetizan poco.
Revolut tampoco definió qué cliente será elegible, una palabra que la lectura rápida asocia con patrimonios altos. El reglamento ELTIF 2.0, aplicable desde el 10 de enero de 2024, eliminó precisamente el mínimo de 10.000 euros por inversor minorista y el tope del 10% de la cartera para quienes tienen menos de 500.000 euros. Queda en pie el test de idoneidad de MiFID, que el minorista puede saltarse con su consentimiento expreso aunque el resultado le sea desfavorable. Cualquiera que haya dirigido un broker sabe cuánto filtra un cuestionario cuando el cliente ya decidió comprar.
Tres de los cuatro gestores con los que Revolut abrió los mercados privados en julio venían de restringir rescates. Partners Group limitó las salidas de un fondo evergreen de 8.600 millones de dólares, Apollo frenó retiros en algunos vehículos y Ares fijó un tope de 5% cuando sus inversores intentaron sacar más de 1.500 millones de un fondo de crédito privado. Revolut advierte que estas posiciones son bastante menos líquidas que una acción, aunque la participación en una empresa privada va a aparecer en la misma pestaña de inversiones donde el cliente compra una acción y puede venderla diez segundos después.
Revolut justifica el producto con el tiempo que tardan las tecnológicas en salir a bolsa, con una mediana de edad al debutar que pasó de 6,9 años en 2014 a 11 años en 2025. Revolut nació en julio de 2015, así que este año cumple exactamente esa mediana, con una valoración que saltó de 75.000 a 115.000 millones de dólares entre noviembre de 2025 y julio de 2026 en ventas secundarias entre empleados e inversores institucionales, mientras Nik Storonsky ubica la salida a bolsa en 2028 como pronto. El mejor ejemplo del problema que Revolut Ventures dice resolver está en la estructura accionaria de Revolut.
España está en la primera línea, porque el ELTIF circula con pasaporte europeo y los fondos de mercados privados de Revolut ya se ofrecen allí desde julio. En México, donde Revolut Bank opera como institución de banca múltiple desde el 27 de enero, la oferta de inversión se apoya en valores cotizados, mientras Colombia recién abrirá en 2027. Ventures descansa sobre un reglamento europeo, de modo que el cliente latinoamericano de Revolut va a leer sobre el producto bastante antes de verlo en su pantalla.
Un broker gana cuando el cliente opera, mientras un gestor cobra cada año sobre el patrimonio administrado aunque el cliente no vuelva a abrir la app. Revolut acaba de montar el segundo modelo encima del primero para la porción de su base que el test deje pasar, con un producto que por diseño retiene el dinero durante años. Falta saber qué va a mostrar esa pantalla, acostumbrada a reflejar cada movimiento en tiempo real, el día que un cliente quiera vender una participación que no tiene comprador.


