
Polymarket anunció el 3 de noviembre que la NFA aprobó a PM Derivatives, LLC como Futures Commission Merchant, y con eso dice tener completa su estructura regulada en Estados Unidos, con un exchange (QCX LLC, que opera como Polymarket US), una cámara de compensación (QC Clearing LLC) y ahora un broker. El comunicado salió el día de las elecciones de medio término, cuando la plataforma concentra buena parte del volumen político del país, lo que explica el momento mejor que cualquier calendario regulatorio.
La aprobación quedó registrada el 30 de octubre, después de que la solicitud figurara como pendiente desde el 3 de julio, es decir, se presentó una semana después de que el Wall Street Journal, The New York Times y CNBC reportaran que la CFTC investiga a Polymarket, entre otras cosas por una campaña con creadores de contenido que grababan operaciones falsas, más de 1.100 videos publicados entre diciembre de 2025 y mediados de mayo. Reuters recuerda que PM Derivatives todavía necesita el registro definitivo de la CFTC para operar como broker, y ese es el mismo regulador que lleva meses revisando a la empresa.
Un FCM es la figura que en el mercado de futuros recibe las órdenes y custodia el dinero del cliente, con obligaciones de capital, segregación de fondos y supervisión de la NFA. PM Derivatives va a operar exclusivamente con colateral completo, cada posición se paga entera al abrirla, y cualquier producto con margen requerirá otra aprobación. Eso describe el contrato de eventos tal como ya existe, donde se compra un sí o un no entre cero y un dólar y se paga por adelantado, así que la protección que el comunicado destaca es la única forma en que el producto puede funcionar. Presentar como garantía lo que ya era obligatorio es una manera económica de llenar un párrafo.
Quien operó un broker sabe que un FCM sin margen renuncia a la parte del negocio que suele pagar la estructura, el interés sobre el saldo apalancado, y se queda con las comisiones. Eso deja una sola razón para montarlo, que es ser dueño del cliente. Hasta ahora el modelo de Polymarket US era directo, con el usuario registrado en el propio exchange, mientras que el acceso intermediado dependía de FCMs y brokers externos, que según el comunicado seguirán atendiendo a sus propios clientes. Con PM Derivatives, los socios de distribución pueden conectarse bajo la licencia de Polymarket en lugar de traer la suya, y el KYC, la cuenta y el dinero se quedan en el grupo.
El contraste es Kalshi, donde Robinhood aporta más de la mitad del volumen según Bernstein, una dependencia que convierte al exchange en proveedor de liquidez de la app de otro. Polymarket cerró en junio sus primeras seis semanas en Estados Unidos con ingresos anualizados por encima de 1.000 millones de dólares y un volumen diario que pasó de unos 50 millones a más de 200 millones entre mediados de mayo y el 20 de junio, de acuerdo con CNBC y Reuters. Con esos números tiene sentido querer el embudo entero, desde el registro hasta la liquidación, antes de que un broker con más distribución se lo quede.
El comunicado menciona que el FCM abre la puerta a jurisdicciones donde se exige un broker regulado, y ahí conviene mirar hacia el sur. Un juzgado de Buenos Aires ordenó el 16 de marzo el bloqueo total de Polymarket en Argentina, con ENACOM ejecutando la medida y las tiendas de Apple y Google retirando la app, por tratarse de apuestas en línea sin autorización. Brasil hizo lo mismo en abril con Polymarket y otros 26 sitios, mientras el Consejo Monetario Nacional prohibía los contratos ligados a elecciones y deportes. Ninguno de esos bloqueos se levanta con un registro en la NFA, porque lo que esos reguladores objetan es la naturaleza del producto, que tratan como juego, y un intermediario con licencia estadounidense no cambia esa clasificación.
Para quien opera un broker en la región la lectura es otra. Polymarket está construyendo en Estados Unidos la estructura clásica de la industria de futuros, exchange, cámara y broker bajo un mismo techo, mientras en América Latina sigue sin una sola licencia local y con dos de los tres mercados más grandes cerrados. La pieza que falta para que el FCM reciba su primer cliente es la firma de la CFTC, y esa firma depende de un regulador que todavía no terminó de decidir qué piensa de la empresa. Queda por ver cuánto vale un broker que no puede aceptar una sola cuenta en el país donde fue aprobado, ni tiene permiso para existir en los dos mercados más grandes de la región.


