
Nu México ya es banco desde el 6 de agosto de 2026, después de completar la noche anterior la migración técnica que cerró la figura de Sociedad Financiera Popular con la que operó durante siete años. La prensa mexicana cubrió el cambio como una historia de servicio, cuatro horas y media sin acceso a la aplicación ni transferencias SPEI la tarde y la noche del 5 de agosto, con las tarjetas de débito y crédito funcionando con normalidad. Para quien administra una institución financiera en México, la ventana de mantenimiento fue el detalle menos relevante de la semana.
Al cierre de mayo, según cifras de la CNBV, la entidad administraba activos por 120.017 millones de pesos, una captación tradicional cercana a 102.000 millones y una cartera de crédito de 34.810 millones. Con ese balance, Nu México arranca como banco en el lugar 24 entre las 53 instituciones de banca múltiple del país, por encima de Compartamos y de Consubanco. Esa captación equivalía a cerca del 57% de todo el sector de Sofipos, que en mayo sumaba 178.150 millones de pesos.
Ese dinero no llegó gratis. La base de depósitos se construyó pagando rendimientos por encima del 10% anual, porque la figura de Sofipo no daba acceso al producto que abarata el fondeo en cualquier sistema bancario, la cuenta de nómina. La licencia bancaria abre ese producto. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de 2024, citada por la propia compañía al anunciar la aprobación de su licencia, solo el 36% de los adultos mexicanos tiene una cuenta de nómina y el 90% de esas cuentas está en manos de cuatro bancos.
El segundo cambio está en el seguro de depósito. Como Sofipo, la cobertura llegaba a 25.000 UDIS por persona e institución, cerca de 219.845 pesos con el valor de la UDI del 23 de julio de 2026. Bajo el IPAB, el techo sube a 400.000 UDIS, alrededor de 3,52 millones de pesos. Cualquier cliente con más de 220.000 pesos ahorrados tenía hasta esta semana una razón técnica para repartir su dinero entre varias instituciones. Esa razón dejó de existir.
La salida también recompone el sector que Nu deja atrás, porque su captación representaba casi seis de cada diez pesos depositados en Sofipos. Con las cifras de la CNBV a mayo, el saldo de captación del segmento baja a 76.220 millones de pesos y el de cartera de crédito a 63.447 millones. Las entidades que permanecen heredan un mercado más pequeño con el mismo techo regulatorio que Nu acaba de saltar.
El resto de los neobancos en México llegó a la licencia por otra vía. Revolut recibió la autorización de arranque de la CNBV en octubre de 2025, operó en fase beta desde noviembre y abrió al público de forma masiva en enero de 2026. Klar compró Bineo a Banorte, Ualá compró ABC Capital, Kapital compró Autofin. Comprar una licencia resultó más rápido que tramitarla desde cero, mientras que Nu es el primer caso de una Sofipo mexicana que completa la conversión por dentro.
Ese camino tomó quince meses entre la aprobación de la licencia bancaria, anunciada en abril de 2025, y la autorización de operaciones, notificada la noche del 9 de julio según el aviso al mercado que Nu Holdings presentó ante la SEC. Quince meses de revisión para una migración que se resolvió en cuatro horas y media.
El movimiento se lee además en clave regional. Livia Chanes, nombrada directora general para América Latina, dijo a El Financiero que la prioridad del grupo es consolidar los países donde ya opera antes de mirar fuera de la región, algo coherente con los más de 135 millones de clientes que Nubank reporta entre Brasil, México y Colombia. En paralelo, el grupo obtuvo en enero la aprobación condicionada de la OCC para constituir un banco nacional en Estados Unidos, con la obligación de capitalizarlo en doce meses y abrirlo en dieciocho. México funciona entonces como el ensayo de si el modelo sin sucursales viaja.
Que Nu México sea banco no cambia esta semana nada para quien solo usa la tarjeta. Cambia el costo de su captación, el techo de lo que puede ofrecer y el tipo de cliente que puede perseguir. La aritmética que sostiene la base actual funciona mientras los depósitos sigan siendo caros y el rendimiento siga siendo la razón por la que 15 millones de personas abrieron una cuenta. Un banco con acceso a nómina no necesita pagar más de 10% para atraer ahorro. Nadie en el mercado mexicano está diciendo en voz alta qué pasa con esa tasa el día en que el dinero le salga más barato.