
bunq, el segundo neobanco más grande de Europa, presentó esta semana su solicitud de licencia bancaria en México ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, en coordinación con Banco de México. La aplicación, que busca una autorización como Institución de Banca Múltiple, abre un tercer frente regulatorio para el banco holandés después de su solicitud activa en Estados Unidos y su permiso bancario europeo. La licencia bancaria de México que persigue bunq le permitiría ofrecer banca completa, cuentas multidivisa y depósitos protegidos bajo el IPAB.
El problema para bunq no es regulatorio. Es que llega tarde.
Revolut, valuada en alrededor de USD 75,000 millones, obtuvo la aprobación operativa final de la CNBV y Banxico el 20 de octubre de 2025, convirtiéndose en el primer banco digital independiente que completa el proceso completo de licenciamiento mexicano desde cero. Revolut Bank S.A. ya está abriendo cuentas para una lista de espera que en mayo de 2025 rondaba las 200,000 personas, con meta de un millón y medio de clientes en doce meses. Nubank, el banco digital más grande de América Latina con 94 millones de clientes, recibió aprobación de la CNBV en abril de 2025 para convertir su subsidiaria mexicana en institución de banca múltiple y ya está en fase de pruebas de sistemas previas al arranque operativo.
bunq, mientras tanto, apenas presenta papeles. Sin fecha objetivo de lanzamiento. Sin compromiso de capital revelado. Ali Niknam, fundador y CEO, enmarcó la apuesta en términos de "ciudadanos globales" que viven entre fronteras, una narrativa que funciona bien en una nota de prensa, pero que se siente delgada frente a competidores que ya están abriendo cuentas a clientes mexicanos.
El premio detrás de tanto interés extranjero está en los números. Las remesas hacia México alcanzaron un récord de USD 63,300 millones en 2023, mayoritariamente desde Estados Unidos, y el porcentaje de adultos mexicanos con cuenta bancaria sigue por debajo del promedio de la OCDE. Para cualquier neobanco con producto multidivisa y transferencias internacionales sin costo, ese corredor es el activo más valioso del continente. Es exactamente la propuesta que Revolut ya está vendiendo, y la que bunq necesitará diferenciar.
Otros jugadores extranjeros han entrado por puertas más laterales. Webull compró la app mexicana de inversión Flink en noviembre de 2023 y se quedó con la casa de bolsa Vifaru en el paquete. Airwallex, de Australia, adquirió al proveedor de pagos mexicano MexPago en enero de 2025 para transferencias transfronterizas corporativas. Ninguno buscó licencia bancaria completa. bunq sí, y eso significa años de proceso regulatorio antes de poder competir por el cliente final.
Hay un dato del propio bunq que conviene leer con cuidado. La compañía alcanzó 20 millones de usuarios en septiembre de 2025, una cifra que suena bien hasta que se pone al lado de los 60 millones de Revolut en Europa. bunq es el segundo neobanco europeo, sí, pero el segundo a mucha distancia. Su historial fuera de Europa no ha sido limpio: presentó solicitud ante la FDIC de Nueva York en 2023, retiró la aplicación en abril de 2024 citando problemas regulatorios, y volvió a intentarlo en enero de 2026 ante la OCC con un argumento de "ambiente supervisor más favorable". Llegar a México con ese antecedente y sin cronograma claro es, como mínimo, una apuesta optimista.
Para quien opera un broker en México o trabaja en la industria fintech regional, lo interesante no es bunq en sí. Es lo que la llegada de un tercer neobanco europeo confirma. El neobanco en México como categoría dejó de ser una promesa. Es ahora un mercado con tres competidores serios persiguiendo el mismo cliente con productos parecidos: cuentas multidivisa, transferencias internacionales baratas, app primero. Esa carrera presiona márgenes para todos, incluidos los brokers de FX y los proveedores de pagos que ya operan en la región. La banca digital en LATAM se está concentrando en jugadores con capital europeo o brasileño, balance grande, y licencias bancarias plenas. Los actores locales más chicos van a tener que decidir si compiten en precio, en servicio, o en nichos donde los gigantes no quieren meterse.
bunq todavía tiene que probar que puede ejecutar. El proceso regulatorio mexicano no es corto, y el mercado no va a esperar.