
Interactive Brokers acaba de permitir que una orden automática siga trabajando de noche. Hasta ahora, quien programaba una instrucción para que se ejecutara sola al cumplirse cierta condición del mercado tenía un límite incómodo, esa instrucción dejaba de mirar el mercado a las cuatro de la tarde. El trading nocturno ya existía en la plataforma, solo que había que operarlo a mano.
El cambio es un campo nuevo en la TWS API, la interfaz que usan los desarrolladores para conectar sistemas propios a la plataforma del broker. Se llama conditionsIncludeOvernight y hace exactamente lo que su nombre indica, extender la evaluación de las órdenes condicionales a la franja que la industria conoce como overnight trading.
Vale la pena detenerse en qué es una orden condicional, porque de ahí cuelga casi cualquier estrategia automatizada. Es una instrucción que se dispara sola cuando ocurre algo definido de antemano, compra este papel si aquel otro sube tres por ciento, vende si el índice rompe determinado nivel. El criterio se configura una vez y el sistema lo vigila, aunque hasta esta versión dejaba de vigilarlo apenas cerraba la sesión regular, lo que en la práctica reservaba la ventana nocturna para quien estuviera despierto frente a la pantalla.
El trading nocturno dejó de ser una ventana marginal. La sesión nocturna del mercado estadounidense en Interactive Brokers va de las 20.00 a las 3.50 hora del Este, cubre más de 10.000 acciones y ETFs, y no tiene costo adicional para quien ya opera renta variable. Su volumen creció 446% entre principios de 2024 y julio de este año, hasta representar cerca de 2,5% de las operaciones sobre acciones estadounidenses de la firma.
El tamaño del broker es lo que convierte un detalle técnico en señal de mercado. Interactive Brokers cerró julio con 5,317 millones de cuentas de clientes, 34% más que un año atrás, y más de 85% de sus clientes nuevos llegan desde fuera de Estados Unidos. Cuando una firma de ese tamaño habilita algo, ya no es un experimento.
La misma tanda de actualizaciones trajo un movimiento menos comentado. Interactive Brokers liberó su TWS API bajo licencia GPL, o sea que ahora es una API de código abierto y cualquiera puede leer el código, auditarlo y proponer cambios. En un sector donde la integración todavía se trata como secreto comercial, aunque ese secreto suela consistir en documentación desactualizada y un archivo comprimido que alguien manda por correo, la decisión no pasa desapercibida.
Para América Latina el dato que importa es el reloj. Con el horario de verano estadounidense vigente, esa sesión abre a las 18.00 en Ciudad de México, a las 19.00 en Bogotá y Lima, y a las 21.00 en Buenos Aires y São Paulo. No es la madrugada, es la noche, después de la jornada laboral. Para el profesional de la región que invierte en acciones estadounidenses y no puede mirar la pantalla mientras trabaja, es la franja más operable que tiene.
Ahí queda expuesto el broker local. La mayoría de los brokers de la región que ofrecen acceso a acciones estadounidenses lo hacen únicamente en horario regular, de 9.30 a 16.00 hora del Este, sin trading nocturno. No es una decisión comercial, es como vino armado el acuerdo con el proveedor de ejecución, y ampliarlo obliga a revisar riesgo, márgenes, soporte fuera de horario y una tabla de precios que nadie redactó pensando en las once de la noche. Ninguna de esas conversaciones se resuelve rápido.
El cliente no espera a que terminen. Descubre que en otra plataforma puede operar siete horas más, mueve el saldo y no avisa. La sesión lleva dos años abierta, el volumen se multiplicó por cinco y ahora además se puede automatizar. Falta ver cuántas mesas de la región se enteran por su proveedor y cuántas por una cuenta que se quedó en cero.