
IG Group comunicó a su plantilla que la reorganización en curso terminará con un número significativo de despidos, sobre una base que al cierre de junio sumaba unos 2.300 empleados. La noticia, que Sky News publicó el 9 de septiembre, llega seis semanas después de que el grupo británico acordara pagar hasta 1.300 millones de dólares por Underdog, un operador estadounidense de fantasy deportivo y mercados de predicción. La empresa no ha dado una cifra concreta, aunque las fuentes consultadas por el medio describen el ajuste como el más grande en IG desde 2023.
El memorando interno que firmó Michael Healy, recién nombrado director ejecutivo de la división de consumo del grupo, incluye a España entre los países donde las conversaciones con el personal afectado empezarán lo antes posible, con toda probabilidad durante septiembre. La lista sigue con Polonia, Francia, Suecia, Suiza, Alemania, Italia, Bermudas, Emiratos Árabes Unidos e India, mientras que en el Reino Unido la primera ronda se hizo en agosto. Healy escribió que cada persona afectada será tratada "con justicia, dentro de la ley, con respeto y con dignidad". Un portavoz de IG negó que alguna oficina europea vaya a cerrar por completo.
Detrás del recorte está la fusión de las operaciones regionales de consumo en una sola división bajo el mando de Healy, como parte de la revisión estratégica que la junta directiva lanzó el 19 de marzo. Esa revisión cerró con dos decisiones de fondo en poco más de cuatro meses. La primera, anunciada el 8 de julio, fue una nueva sociedad holding constituida en Jersey junto con un modelo operativo renovado. La segunda llegó el 30 de julio con la compra de Underdog. La cotización en Londres se mantiene. Los despidos son la parte de ese nuevo modelo operativo que ahora llega a las personas.
Entre enero y junio, IG facturó 642,8 millones de libras, un 18% más que un año antes, con el ingreso neto por trading creciendo un 21%. En el mismo período, los costos operativos antes de depreciación y amortización subieron un 30%, empujados por más inversión en marketing y por los gastos de la propia revisión estratégica. El EBITDA avanzó apenas un 4%, hasta 282 millones de libras, con un margen del 44%. Quien ha llevado las cuentas de un broker reconoce el patrón, con ingresos que crecen al 18%, un EBITDA que crece al 4% y una diferencia que se va en el costo de conseguir y atender clientes. Es el momento en que la junta empieza a mirar la estructura.
La cifra de clientes activos pide separar lo propio de lo comprado, porque en el reporte consolidado subieron un 66%, hasta 843.600, mientras que en términos orgánicos el aumento fue del 13%. Aun así, el negocio de siempre sigue creciendo a doble dígito, con ingresos orgánicos un 17% por encima del primer semestre de 2025.
La acción de IG cerró en torno a 17 libras el 30 de julio, horas antes del anuncio, y en las dos sesiones siguientes llegó a perder un 23%. Esta semana cotiza alrededor de 13,50 libras. Con unos 330 millones de acciones en circulación, la capitalización perdida desde entonces supera los 1.000 millones de libras, una cifra mayor que los cerca de 1.100 millones de dólares del pago inicial por Underdog.
El 60% del valor inicial de la compra se liquida con unos 24,1 millones de acciones nuevas, equivalentes al 6,8% del capital ampliado, y el resto con 380 millones de dólares en efectivo, a lo que se suma la cancelación de unos 160 millones de deuda de Underdog. Mientras absorbe la operación, IG pausó un programa de recompra de 125 millones de libras del que había ejecutado unos 33 millones, y no espera retomarlo hasta 2027. Para el accionista que compró IG por su disciplina en la devolución de capital, el cambio de prioridades se nota en el bolsillo.
Underdog nació en 2020 como plataforma de fantasy deportivo diario, un formato en el que el usuario arma alineaciones con jugadores reales y gana según su rendimiento. En septiembre de 2025 entró en los mercados de predicción, donde se negocian contratos que pagan según el resultado de un evento y que en Estados Unidos supervisa la CFTC como derivados. En julio de 2026 lanzó su propio exchange de contratos deportivos. Durante los doce meses cerrados en junio facturó unos 466 millones de dólares netos, un 21% más que el año anterior, y en el primer trimestre de 2026 alcanzó un EBITDA positivo.
IG también se lleva un conjunto completo de licencias federales, porque Underdog está registrada ante la CFTC como intermediario de futuros, como mercado designado de contratos y como organización de compensación de derivados. Eso le permite intermediar, listar y compensar cada operación sin depender de terceros. El precio inicial equivale a 2,4 veces los ingresos netos de los últimos doce meses, un múltiplo moderado para una empresa que crece al 21%.
Breon Corcoran, CEO de IG y antes al frente de Paddy Power Betfair, resumió la tesis cuando anunció la compra. Según él, la base de clientes de Underdog está acostumbrada a asumir riesgo rápido y en tiempo real. Las wallets, el KYC y la marca ya están en su lugar, de modo que el paso a los mercados de predicción resulta casi sin fricción. IG planea usar Underdog como puerta de entrada a su ecosistema de trading, llevando a esos clientes hacia tastytrade y hacia su plataforma internacional. También evalúa ampliar la oferta a contratos sobre cripto, macroeconomía y política.
Vistas desde la mesa de un broker, las dos noticias de IG responden a la misma pregunta, que es dónde se consigue hoy al próximo cliente y cuánto cuesta traerlo. Durante los años del CFD, la respuesta del grupo fue local, con equipos por país que hablaban el idioma del cliente y conocían a su regulador. Una división de consumo única centraliza esa capa, que es justamente donde suelen caer los recortes. El crecimiento que la junta promete ahora sale de un aficionado al deporte en Estados Unidos que ya tiene saldo en una app y ya pasó por el KYC.
Underdog también recortó personal a comienzos de este año, una decisión que atribuyó al traslado de recursos hacia los mercados de predicción. Las dos empresas que están por unirse ajustaron plantilla en el mismo año para financiar el mismo destino.
Leer el recorte como la señal de un negocio de CFD en crisis sería injusto con los números, porque el núcleo de IG crece a doble dígito y la guía de un crecimiento orgánico de al menos 10% anual se mantuvo sin cambios. El riesgo está en otro lado. El valor de Underdog depende de que la regulación federal siga imponiéndose a las leyes de juego de cada estado, una cuestión que hoy se discute en decenas de tribunales y que podría llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos. La operación necesita además aprobaciones regulatorias, entre ellas la revisión antimonopolio, y su cierre se espera entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
En América Latina, los brokers llevan tiempo buscando a ese mismo aficionado por la vía del patrocinio, con ATFX y Mitrade junto a la AFA o Taurex con Millonarios. IG hizo este año las dos cosas a la vez, porque patrocina la cobertura de la Premier League en Sky Sports y además compró la app donde el aficionado ya tiene la cuenta abierta. El patrocinio compra atención, mientras que Underdog le entrega a IG clientes con saldo y verificación ya hechos. Para un broker de la región, el cálculo pasa por cuánto vale ese atajo frente a los años que toma construir marca desde el estadio.
Las conversaciones con el personal en España y en el resto de Europa deberían avanzar durante este mes. El 22 de octubre IG presentará su estrategia renovada, su marco de asignación de capital y su nueva guía. Ese día debería quedar más claro cuánto pesa Underdog en el plan y cuánto pesa el negocio que el grupo construyó en Europa. Lo que todavía no se puede medir es si una división de consumo más delgada sabrá cuidar al trader que IG ya tiene mientras el capital y la atención del grupo se van hacia el cliente que acaba de comprar.