
FxPro habilitó el trading de fin de semana en cinco CFD sobre oro, plata, petróleo WTI, gas natural y Nasdaq, que se pueden operar desde el viernes a las 21.05 hasta el domingo a las 21.58 GMT. Son instrumentos separados de los de lunes a viernes, con símbolos propios como GOLD365 o NDX365, disponibles en la cuenta Standard de MetaTrader 5 y en la app de la firma, que según sus propias cifras suma 17,2 millones de cuentas de clientes en 173 países.
CMC Markets lanzó su oro de fin de semana en abril, mientras IG cotiza índices los sábados y domingos desde hace años con precios que construye a partir de la volatilidad, la actividad de sus clientes y el flujo de noticias. Durante mucho tiempo ese fue el modelo de todo el segmento. Un CFD de oro de fin de semana se cotizaba sin un mercado abierto contra el cual cubrirse, así que el precio lo armaba el propio broker y el riesgo quedaba en su balance.
Desde finales de julio CME Group opera su futuro de oro de una onza las 24 horas, todos los días, algo que desde el primer fin de semana de septiembre también hace con un contrato de WTI de 10 barriles. En el estreno del oro se negociaron cerca de 15.000 contratos, unos 60 millones de dólares nocionales. Dos de los cinco instrumentos de FxPro tienen ahora una referencia regulada en futuros 24/7, mientras plata, gas natural y Nasdaq siguen cotizando sobre precios que arma el broker.
La referencia, eso sí, todavía es poco profunda, porque cada cliente puede abrir hasta 2,5 lotes de GOLD365, es decir 250 onzas, el equivalente a 250 contratos de CME, frente a unos 15.000 negociados en todo aquel primer fin de semana. El anuncio habla de posiciones ilimitadas, algo cierto en cantidad, aunque el tamaño tiene techo por símbolo y por cuenta, de 2,5 lotes en oro y WTI hasta 15 en Nasdaq. En ese techo habla la mesa de riesgo, que fija cuánto está dispuesta a cargar un sábado.
Cuando el mercado de referencia reabre el domingo, FxPro cierra la posición de fin de semana al último precio disponible y abre otra igual en el instrumento de lunes a viernes al primer precio que aparezca. Como los dos instrumentos tienen spreads independientes, el cliente puede ganar o perder en el rollover aunque el mercado no se haya movido. Las órdenes pendientes se cancelan, al igual que el stop loss y el take profit, así que la posición nueva entra a la sesión regular sin protección.
La firma lo justifica con un argumento técnico razonable, porque la diferencia de precio entre ambos instrumentos podría dejar un stop inválido o ejecutarlo en el acto. IG resolvió el mismo problema al revés y traslada stops y límites a la posición de lunes a viernes. Ninguna de las dos soluciones es gratis, aunque la de FxPro deja al cliente sin stop justo en la reapertura del domingo, cuando el oro y el petróleo suelen moverse con más violencia. Su sitio, mientras tanto, sigue anunciando soporte 24 horas, cinco días a la semana.
Para los brokers en América Latina el horario tiene una ventaja concreta. La ventana cierra el domingo a las 15.58 en Ciudad de México, a las 16.58 en Bogotá y a las 18.58 en São Paulo y Buenos Aires, de modo que el rollover cae en plena tarde, con el cliente despierto para volver a colocar sus niveles. El apalancamiento de hasta 500 a 1 supera lo que la FCA permite al cliente minorista británico, lo que ubica el trading de fin de semana en las entidades de la firma reguladas en Bahamas y Seychelles, la vía habitual de los brokers globales hacia la región.
Entre los cinco instrumentos no aparece el real ni el Ibovespa, en un año en que Brasil vota el domingo 4 de octubre con cierre de urnas a las 17 horas de Brasilia. Uno de los eventos con más peso para los mercados de la región ocurre en domingo, con oro, petróleo y Nasdaq abiertos y ningún activo local disponible para reaccionar.
Hasta julio, cada broker cotizaba el sábado sin un precio público contra el cual compararse. Ahora el oro tiene un libro regulado abierto en CME ese mismo día, al que en septiembre se sumó el petróleo, lo que le da al broker dónde cubrir parte del riesgo y al cliente contra qué contrastar la cotización que recibe. Lo que nadie sabe todavía es si el trading de fin de semana va a ganar tamaño con esa referencia o si el primer domingo con un salto de verdad en la reapertura va a convencer a más de una mesa de riesgo de achicar los límites.