
IC, antes IC Markets, presentó una nueva campaña con Guillermo Ochoa, un film de marca que circulará por sus canales digitales y redes sociales con apoyo de marketing regional. Es la segunda pieza desde que el broker firmó al arquero en abril con México como mercado prioritario; el mensaje insiste en la figura del deportista que pasa años preparándose para una decisión de segundos y que tiene que leer el cambio de condiciones sin perder la precisión. Javier Jara, gerente regional de IC para América Latina, la describió como una forma de traducir esos principios a un lenguaje cercano para el público de la región.
Cuando IC anunció el acuerdo en abril, su comunicado describía a Ochoa rindiendo al máximo nivel en el AEL Limassol de Chipre, lo daba como el arquero que todos esperaban ver en la portería de México en el siguiente ciclo internacional y prometía exposición premium en partidos en vivo en toda la región, además de televisión y campañas digitales. Desde entonces Ochoa confirmó que dejaría el fútbol después del Mundial, jugó los últimos minutos del 3-0 ante República Checa en el Estadio Azteca el 24 de junio y anunció su retiro el 21 de julio. Lo que IC estrena en octubre es un film para sus propios canales con un arquero retirado, en una campaña sobre cómo responder cuando cambian las condiciones.
El comunicado de abril también hablaba de derechos exclusivos sobre el nombre y la imagen de Ochoa en canales de marketing globales. El 13 de julio, con el Mundial todavía en juego, BC.GAME, una marca de juegos y entretenimiento basados en criptomonedas, anunció a Ochoa como embajador de marca de BCGAME.mx, su plataforma para México. Antes de IC, Guillermo Ochoa había sido la cara de Novibet en 2023 y de 1xBet desde diciembre de 2024, mientras que en mayo Coppel lo sumó a una campaña mundialista que combinaba tiendas y productos financieros.
Nada de esto es irregular, porque en los patrocinios deportivos la exclusividad casi siempre se negocia por categoría, lo que permite al dueño de los derechos vender la misma cara a cualquier marca que no compita. Lo que cambia es qué está comprando el broker.
Andrew Budzinski, fundador de IC, presentó el acuerdo como una decisión estratégica antes que un ejercicio de branding y describió a Ochoa como sinónimo de rendimiento bajo presión y de confianza absoluta. La confianza es justamente lo que un broker CFD en México necesita pedir prestado.
La página de regulación en español de IC remite a una sola entidad, Raw Trading Ltd, autorizada por la FSA de Seychelles con la licencia SD018, sin mencionar ningún regulador mexicano. Cuando el cliente no tiene un supervisor local al que mirar, mira la cara del anuncio. Si esa cara aparece tres meses después promocionando una plataforma de juego cripto, la confianza que IC alquiló queda repartida con un negocio del que la industria del trading lleva años intentando diferenciarse.
La web en español de IC cierra con una leyenda según la cual quien abre una cuenta con Raw Trading Ltd lo hace por voluntad propia y sin haber recibido ninguna solicitud ni invitación de la empresa. Es una cláusula habitual entre brokers offshore, de esas que el sector copia de un sitio a otro sin revisarlas, aunque cuesta creerla cuando la invitación lleva la cara del arquero más famoso de México.
El anuncio de abril prometía mejoras medibles en interacción, conversión y eficiencia en la adquisición de clientes, pero ninguno de los dos comunicados de IC sobre Ochoa incluye una cifra de México, ni cuentas abiertas, ni depósitos, ni costo por cliente. Que una empresa privada no publique sus números es normal, aunque sin esas cifras nadie fuera de IC puede saber si la campaña funciona.
IC construyó su posición, la de un proveedor que se presenta como el primero del mundo en volumen retail de FX, sobre spreads bajos, ejecución y redes de introducing brokers, con un cliente que suele llegar con las condiciones ya comparadas. Un film protagonizado por un futbolista apunta a otro perfil, el del trader nuevo que todavía no sabe qué es una cuenta raw.
Ese giro, de marca de ejecución a marca masiva, es lo más relevante del acuerdo entre IC y Guillermo Ochoa, aunque ningún comunicado lo menciona. Para quien maneja el marketing de brokers en América Latina, el precio de una cara conocida figura en el contrato. Lo que nadie factura es compartirla con una plataforma de juego, o seguir pagándola cuando el embajador ya se retiró y la exposición en partidos en vivo que justificaba el acuerdo terminó en julio. Cuando el trader mexicano vuelva a ver a Ochoa en un anuncio, ¿sabrá decir cuál de las dos marcas le estaba pidiendo confianza?


