
eToro anunció este 4 de noviembre un acuerdo para comprar LB Finanzas, la app de inversiones y pagos fundada en Rosario en 2018, y en el mismo comunicado declaró a Argentina su hub regional para América Latina. El monto no se divulgó, el cierre depende todavía de condiciones habituales y se trata de la cuarta adquisición que la compañía firma en 2026, después de Zengo, Bit2C y TradeZero.
LB Finanzas no se parece al negocio de eToro, porque nació como Let'sBit, un exchange cripto, y hoy es una billetera que permite comprar dólares, pagar servicios, cobrar rendimientos diarios sobre el saldo en pesos a través de un fondo de money market propio y abrir desde el teléfono una cuenta de inversión en Estados Unidos para acciones y ETF, con una comisión de 0,3% por operación. Ese producto responde a una necesidad argentina muy concreta, escapar de la inflación y dolarizar el ahorro, que tiene poco que ver con el copy trading y los CFDs que sostienen la contribución neta de la plataforma.
Lo que sí compra eToro es un paquete regulatorio que no se arma en meses. La empresa opera como Agente de Liquidación y Compensación propio ante la CNV con la matrícula 2139, a nombre de Cruzando Fronteras S.A., está registrada como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales, es Proveedor de Servicios de Pago ante el BCRA y figura como sujeto obligado ante la UIF. Son cuatro registros, con rieles en pesos funcionando y un equipo en Rosario, para un broker que hasta hoy atendía a los argentinos desde entidades de afuera. Eso vale más que cualquier métrica de usuarios, y conviene decirlo porque las métricas de usuarios son el punto flojo del anuncio.
El comunicado habla de cientos de miles de usuarios y de un crecimiento significativo en volumen sin aportar una sola cifra, cuando en marzo de 2022, al cerrar su ronda pre semilla, la empresa declaraba 50.000 usuarios. eToro reportaba 4,36 millones de cuentas financiadas a agosto, y esa cifra ya incluye 110.000 cuentas de Zengo y Bit2C contadas con una definición más laxa, saldo positivo en lugar de depósito más al menos una operación. Cada compra viene con su nota al pie en la definición de cuenta financiada, y la de LB Finanzas probablemente traiga la suya.
La idea del hub tiene el mismo problema, porque una matrícula de ALyC autoriza a operar en Argentina y en ningún otro país, y la propia LB Finanzas ya recorrió ese camino cuando, como Let'sBit, abrió operaciones en Colombia y Perú en 2021; hoy su página legal menciona solo reguladores argentinos. Mientras tanto, eToro mantenía a México, el segundo mercado de la región, en su lista de territorios restringidos en julio. Argentina es un mercado grande y con un apetito por dólares que pocos países igualan, pero cada licencia en México, Colombia o Chile habrá que conseguirla o comprarla por separado. El hub, por ahora, es una sede, un equipo y una matrícula.
Por Zengo, eToro pagó cerca de 70 millones de dólares según se informó entonces, y por TradeZero, un broker que facturó unos 80 millones con márgenes brutos de 81%, hasta 231 millones. Con LB Finanzas no hay cifra. Cuando una empresa cotizada guarda silencio sobre el precio de su cuarta compra del año, lo habitual es que el número sea pequeño frente a los 1.200 millones que tenía en caja al cierre de junio. Un hub regional barato no es una mala noticia para el accionista, aunque dice bastante sobre el tamaño real de lo que se compró.
Para el cliente de eToro en Argentina no cambia nada de inmediato, según la propia empresa, y para el de LB Finanzas tampoco, según su CEO Camilo Cristia. La pregunta operativa llega después, cuando la cuenta que alguien abrió para comprar dólares y cobrar rendimientos sobre pesos pase a ser la puerta de entrada de una plataforma de copy trading y CFDs. Convertir a un ahorrista que huye del peso en un trader es la apuesta que más brokers hicieron en la región, y la que menos clientes retuvo.


