
CFI Financial Group cerró el tercer trimestre de 2026 con un volumen de trading de 3,45 billones de dólares, 123% más que un año antes y 14% por encima del trimestre anterior. En nueve meses el grupo suma 8,8 billones y ya superó por más de un tercio los 6,4 billones de todo 2025, un resultado que el broker con sede en Dubái presenta como su undécimo trimestre consecutivo de récord, aunque el comunicado que lo acompaña trae menos información sobre clientes que los dos anteriores.
En abril, CFI informó que sus clientes activos crecían 18% interanual, una tasa que en julio ya había bajado a 8,4%. El reporte de octubre, en cambio, no trae el dato en ninguna forma, ni como porcentaje ni en números absolutos. Lo que ofrece son 90 millones de operaciones ejecutadas, el doble que un año antes, y un alza de 60% en la cantidad de transacciones de depósito, una métrica que también cambió de forma, porque en el primer trimestre el grupo informaba el crecimiento de sus depósitos netos, que dice cuánto dinero entró, mientras que contar transacciones solo dice cuántas veces entró.
En el segundo trimestre, con el volumen creciendo 101% y los clientes activos 8,4%, cada cliente activo de CFI movió en promedio un 85% más que un año antes. Más actividad por cuenta se traduce en más spread y más comisión dentro del mismo trimestre, lo que la vuelve una forma perfectamente rentable de crecer mientras dure la volatilidad. Para un broker de CFD, sin embargo, crecer porque llegan clientes nuevos y crecer porque los mismos clientes operan más son dos negocios con riesgos y horizontes distintos, aunque los dos produzcan el mismo titular.
El volumen nocional (la suma del valor nominal de cada operación, apalancamiento incluido) es además la métrica más sensible al precio de lo que se opera. Los metales encabezaron la actividad de los clientes del grupo en el primer semestre, en un período en que el oro, que antes de marzo de 2025 nunca había superado los 3.000 dólares, cotizaba a fines de junio de 2026 por encima de los 4.000. Un mismo lote de oro suma hoy bastante más volumen que hace dos años sin que el trader haya abierto una posición más.
Sumados los 37,2 millones de operaciones que CFI reportó para el primer trimestre, los 42,47 millones del segundo y los 90 millones del tercero, el año da unos 170 millones, mientras que el propio comunicado de octubre habla de más de 250 millones ejecutados en lo que va de 2026. La diferencia, unos 80 millones, es casi exactamente lo que el grupo había informado para los dos primeros trimestres juntos. Con la cifra nueva, además, el tamaño promedio de cada operación cae casi a la mitad de un trimestre al otro, de unos 71.000 dólares a unos 38.000, sin que el reporte aclare si cambió la forma de contar.
Brasil no aparece en el comunicado de octubre, mientras que Colombia se reduce a la mención de Bogotá entre las sedes del grupo. El espacio que en julio ocupaba la región lo llenan ahora el nombramiento de Federico Cirulli como presidente de la junta directiva, la llegada de François du Plessis al frente de CFI Sudáfrica y el lanzamiento del oro 24/7.
CFI abrió en mayo su operación en Colombia, una oficina de representación autorizada por la Superintendencia Financiera en agosto de 2025, una semana después de obtener del Banco Central de Brasil la licencia de corretora. Las cifras trimestrales agregan la actividad de todas las entidades del grupo sin desglose por región, así que un IB en Bogotá que compite contra CFI no tiene forma de saber cuánto de los 3,45 billones viene de clientes colombianos.
La entidad de CFI en Brasil, como toda corretora autorizada por el Banco Central, está obligada a elaborar y divulgar estados financieros semestrales y anuales, que se publican en la central de balances del sistema financiero brasileño. Una operación que recién arranca no va a mostrar mucho en sus primeros balances, pero sí algo que el grupo no publica en ningún comunicado, que es cuánto ingresa, cuánto gasta y con cuánto capital opera.
Para un broker regional que tiene a CFI enfrente, esos balances en portugués van a decir más sobre el negocio que once trimestres de récord en nocional. Falta saber si el grupo vuelve a publicar sus clientes activos por decisión propia o si el próximo dato serio sobre su operación lo termina entregando, por obligación, una filial en São Paulo.


