
Bybit presentó el 16 de septiembre Bybit Odds, un producto para tomar posición sobre si el precio de bitcoin o ether terminará arriba o abajo de un nivel en plazos que van de cinco minutos a siete días, con un mínimo de 5 USDT y el retorno visible antes de confirmar la orden. El comunicado habla de Price View Contracts, de montos asignados y de retornos fijos, aunque en ningún párrafo aparece la expresión que describe con precisión lo que se está vendiendo, que son opciones binarias.
Los tres formatos repiten las variantes que cualquiera que haya trabajado en un broker hace diez años reconoce de memoria. Up/Down pregunta si el precio subirá o bajará al final del período, Price Target si quedará por encima o por debajo de un nivel fijado y Price Range si terminará dentro o fuera de una banda. Quien acierta cobra el monto asignado multiplicado por el ratio de pago ofrecido, mientras quien falla pierde todo lo comprometido.
La cotización la ponen market makers institucionales, que según la documentación del producto ajustan el ratio de pago a la volatilidad y al tiempo que falta para el vencimiento, de modo que el margen de la operación queda metido dentro de ese número. Con un ratio de 1,85 veces, por ejemplo, hace falta acertar el 54% de las veces solo para quedar en cero, una cuenta que la interfaz no hace por el usuario. Un empate exacto con el nivel de referencia también se cuenta como pérdida.
La promesa de que la posición no puede liquidarse es correcta a nivel de contrato, aunque la documentación agrega un matiz que el comunicado deja afuera. Un usuario en modo Cross Margin o Portfolio Margin que no tenga USDT suficiente puede terminar tomando un préstamo automático contra su colateral, lo que sube los requisitos de margen y aumenta el riesgo de liquidación en el resto de la cuenta. El producto sin apalancamiento vive dentro de una cuenta que sí lo tiene.
Europa conoce este formato desde 2018, cuando la ESMA restringió la venta de opciones binarias a clientes minoristas, una medida que cada regulador nacional convirtió después en prohibición permanente. El 3 de julio de este año la autoridad europea publicó una declaración para recordar que los contratos de eventos con pago binario que califican como instrumento financiero caen bajo esas mismas restricciones, con independencia del nombre comercial que se les ponga.
Aquella prohibición sacó a los brokers regulados de ese negocio en Europa, aunque la demanda del cliente minorista por un monto fijo y una respuesta rápida nunca desapareció. En Estados Unidos, Robinhood y Webull ofrecen contratos sobre el precio de bitcoin y ether a través de mercados registrados ante la CFTC, en plena ola de mercados de predicción, mientras Bybit lleva el mismo tipo de pago a su propia plataforma sin nombrar a ningún regulador en el anuncio.
Ocho días antes de presentar Odds, el exchange había lanzado perpetuos sobre EUR/USD, GBP/USD y USD/JPY, mientras este jueves lista opciones sobre perpetuos de SpaceX y Nvidia. En menos de un mes, un solo operador pasó a cubrir tanto al cliente que busca apalancamiento en divisas como al que solo quiere saber si bitcoin sube en los próximos cinco minutos.
La regulación cripto en Brasil muestra con fechas concretas qué ocurre cuando un mercado grande traza el perímetro antes de que llegue el producto. Bybit empieza el 21 de septiembre a cerrar las posiciones abiertas en derivados de sus usuarios brasileños, que el 24 pasan a una entidad local sin futuros, perpetuos ni opciones. La empresa no aclaró si Odds entra en esa lista, aunque un contrato con pago binario difícilmente encaja en una estructura pensada solo para spot.
Las prestadoras de servicios de activos virtuales que ya operaban en febrero tienen hasta el 30 de octubre para pedir autorización al Banco Central de Brasil, con la condición de no ampliar su actividad mientras dura el análisis. Sumar un producto nuevo en ese período es un riesgo que ninguna área de compliance aprobaría sin dudar, sobre todo en un país donde la CVM ya emitió órdenes de suspensión contra plataformas que ofrecían opciones binarias a residentes brasileños, IQ Option entre ellas.
Para quien dirige un broker regulado en la región, el lanzamiento deja una incomodidad concreta, porque el producto que Europa prohibió hace ocho años sigue encontrando clientes cada vez que cambia de nombre y de plataforma. Esta vez llega con market makers institucionales y con un comunicado que se cuida de no usar la palabra que lo sacó del mercado europeo. Falta ver qué regulador latinoamericano, fuera de Brasil, decide primero que un contrato binario a cinco minutos es lo que parece y cuántas cuentas de la región ya lo habrán usado para entonces.