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El mercado de criptoactivos atraviesa una fase de desapalancamiento forzado, y XRP no está al margen. Al 2 de febrero de 2026, el token muestra una leve recuperación del 2,5% hasta $1,63, pero viene de cinco sesiones consecutivas de caídas, tocando niveles no vistos desde noviembre de 2024. La pregunta ya no es si hay volatilidad, sino qué tan profundo puede ser el ajuste.
La debilidad de XRP responde, ante todo, a un evento sistémico. Durante el fin de semana, el mercado vivió lo que analistas denominaron “Black Sunday II”:
Este entorno de aversión al riesgo suele golpear primero a las altcoins con mayor beta y XRP está entre ellas.
A la presión técnica se suman factores exógenos que deterioraron el sentimiento:
En cripto, la narrativa importa: cualquier señal que afecte a referentes del ecosistema puede acelerar ventas indiscriminadas.
La transición en la Federal Reserve hacia Kevin Warsh, inicialmente leída como positiva, coincidió con una venta generalizada de activos de riesgo. Más que un cambio de fundamentos, el mercado parece reaccionar con un knee-jerk ante la incertidumbre de implementación de la nueva hoja de ruta macro, incluso en un contexto político que se ha mostrado relativamente pro-cripto.
Desde lo técnico, XRP rompió soportes clave en baja liquidez, amplificando la volatilidad. Los niveles relevantes son:
Para invalidar el escenario bajista, no basta con un rebote. Los analistas exigen:
Sin estas confirmaciones, los rallies tienden a ser ventas de alivio.
El ajuste de XRP es un recordatorio de cómo la liquidez manda en cripto. Mientras plataformas como XTB reportan rotación hacia el oro como refugio, los criptoactivos enfrentan un entorno de salidas, desapalancamiento y shocks narrativos.
Con un rendimiento anual cercano a −44%, XRP muestra debilidad estructural en el corto plazo. Hasta que no se normalicen las liquidaciones y se despeje el ruido político-macro, la prudencia es clave. Buscar largos por debajo de $2,20 sin confirmación técnica es apostar contra el flujo. En este mercado, la paciencia suele pagar más que la anticipación.
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