Coinbase vuelve al Super Bowl con una apuesta cultural: karaoke y normalización del cripto

February 9, 2026

Coinbase regresó al mayor escaparate publicitario del mundo con un mensaje claro: el cripto ya no busca explicar qué es, sino formar parte de la cultura popular. Durante la primera mitad del Super Bowl LX, celebrado el domingo 8 de febrero de 2026, la compañía emitió un spot de 60 segundos que reinterpretó el clásico de los Backstreet Boys, Everybody (Backstreet’s Back), en clave de karaoke colectivo.

La campaña marca un giro deliberado respecto a su histórica aparición de 2022.

Del shock tecnológico a la familiaridad emocional

En 2022, Coinbase sorprendió con un anuncio minimalista, un código QR rebotando en pantalla, que colapsó su web con 20 millones de visitas en un minuto. Aquella estrategia buscaba curiosidad, fricción mínima y viralidad técnica.

En 2026, el enfoque es distinto: exceso visual, nostalgia y reconocimiento inmediato. El spot, titulado Everybody Coinbase, utilizó tipografías animadas, gráficos de neón y transiciones retro, más cercanas a una estética PowerPoint de los 90 que al lenguaje cripto tradicional.

La letra original fue adaptada para reforzar mensajes de marca:

  • “Am I original?” se transformó en “¿Soy el exchange de criptomonedas original?”
  • “Am I sexual?” dio paso a “¿Soy seguro?”

El cierre fue directo: “Cripto. Para todos.”

Estrategia de distribución total, no solo un anuncio

Para Coinbase, el Super Bowl fue solo el eje central de una activación mucho más amplia. La campaña se desplegó simultáneamente en:

  • La Sphere de Las Vegas
  • Times Square, Nueva York
  • El Chase Center de San Francisco, durante el partido Warriors vs. Grizzlies

La idea no era maximizar GRPs tradicionales, sino convertir múltiples espacios físicos en extensiones del mismo mensaje cultural, amplificando el recuerdo de marca más allá del evento deportivo.

“No compramos un anuncio, compramos una vibra”

Catherine Ferdon, CMO de Coinbase desde septiembre de 2025 (procedente de Block), fue explícita sobre la tesis detrás del gasto publicitario:

“No compramos un anuncio, compramos una vibra”.

El razonamiento es estratégico: 52 millones de estadounidenses ya han usado criptomonedas. Para ese público, el reto ya no es educación técnica, sino legitimidad emocional y normalización social. El cripto deja de ser una promesa futura y se presenta como parte del presente cotidiano.

La noche de las boy bands (y el ruido social)

El impacto cultural se amplificó por una coincidencia inesperada: T-Mobile también utilizó a los Backstreet Boys en otro anuncio del Super Bowl, esta vez con I Want It That Way. El resultado fue una conversación orgánica en redes sociales, con reacciones incluso de exintegrantes de NSYNC, reavivando la narrativa pop de finales de los 90.

Para Coinbase, ese ruido cruzado fue un bonus de alcance gratuito, no un riesgo.

Perspectiva del Editor: por qué esto importa ahora

El regreso de Coinbase al Super Bowl no es una apuesta por adquisición inmediata, sino una señal de madurez estratégica. En 2022, la empresa buscaba curiosidad. En 2026, busca permanencia.

Al invertir en nostalgia compartida y cultura pop masiva, Coinbase intenta consolidar una idea clave para Wall Street y para el regulador: el cripto no es una anomalía financiera, es una infraestructura social emergente.

Cuando una plataforma deja de explicarse y empieza a cantarse, el mensaje es claro: el objetivo ya no es convencer, sino normalizar.

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