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La batalla por el control regulatorio de los mercados de predicción en Estados Unidos acaba de entrar en una fase decisiva. La Nevada Gaming Control Board presentó una acción civil en Carson City contra Coinbase Financial Markets, con el objetivo explícito de impedir que la plataforma ofrezca contratos de eventos, deportivos y políticos, a residentes del estado.
El caso no es menor: enfrenta de forma directa la autoridad estatal del juego contra la tesis federal que sostiene que estos productos son derivados financieros, no apuestas.
Para el regulador estatal, los contratos de eventos ofrecidos por Coinbase encajan plenamente en la definición legal de juego bajo la legislación de Nevada. La demanda se apoya en tres ejes centrales:
El regulador va más allá y afirma que la operativa de Coinbase genera un “daño continuo e irreparable” al marco regulado del estado, una formulación diseñada para justificar medidas cautelares inmediatas.
Coinbase niega de plano la competencia de Nevada. Su posición es clara: los contratos de eventos son derivados regulados a nivel federal, amparados por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC).
La empresa lanzó estos productos a través de su alianza con Kalshi, una bolsa de contratos de eventos registrada federalmente. Desde esa óptica, cualquier intento estatal de bloquear la oferta sería una invasión de jurisdicción federal.
No es una estrategia aislada. Coinbase ya ha iniciado litigios similares contra reguladores de Connecticut, Michigan e Illinois, construyendo un frente legal coordinado para blindar este modelo de negocio.
El caso Coinbase es parte de una ofensiva más amplia del estado contra las plataformas de predicción:
El mensaje es inequívoco: Nevada no acepta que los mercados de predicción operen al margen de su ecosistema histórico de gaming.
Este no es un litigio sobre Coinbase. Es un juicio sobre quién manda en el próximo gran mercado financiero emergente. Si prevalece la tesis federal, los mercados de predicción podrían escalar como una clase de activos nacional, integrándose en brokers, bolsas y plataformas institucionales. Si gana Nevada, el sector quedará fragmentado estado por estado, replicando el modelo restrictivo del juego.
Con proyecciones que apuntan a cientos de miles de millones en volumen antes de 2030, el fallo en Carson City puede definir si los mercados de predicción se convierten en infraestructura financiera estándar… o en un experimento permanentemente bloqueado por la regulación local.
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