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Regulación cripto de la SEC busca repatriar emisiones

August 19, 2026
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Regulación cripto de la SEC busca repatriar emisiones

Durante una década, el emisor de tokens que quería levantar capital de forma limpia tenía dos opciones, ninguna en Estados Unidos. Podía constituir una fundación en Suiza o una estructura en las islas, o podía quedarse y esperar la carta de la Comisión. A partir de 2023 apareció una tercera, más ordenada y bastante más cerca, que es la que la regulación cripto de la SEC propuesta el 18 de agosto viene a disputar.

El paquete se llama Regulation Crypto Assets y es, en su núcleo, un régimen de formación de capital. La primera exención de registro permite levantar hasta 5 millones de dólares en un período de cuatro años y se usa una sola vez. La segunda habilita hasta 75 millones en cada período de doce meses, con estados financieros y reporte continuo mientras el emisor siga apoyándose en ella. Ambas reemplazan el formulario heredado del mercado de acciones por divulgaciones narrativas escritas para el proyecto concreto.

Setenta y cinco millones al año no es un techo simbólico. Es más de lo que levanta la mayoría de las rondas de riesgo en el sector. Llega sin dilución accionaria, sin consejo de administración nuevo y sin un fondo mirando el plazo de salida.

La segunda pieza importa todavía más para quien construye. La propuesta define un safe harbor condicional frente al concepto de contrato de inversión que contienen las leyes de valores de 1933 y 1934. Si el emisor completó, o cesó de forma permanente, todos los esfuerzos gerenciales esenciales que prometió, el activo digital deja de estar sujeto a ese contrato de inversión. El token nace como security y puede dejar de serlo sin que cambie una línea de código.

El test Howey sigue intacto y sigue tratando como valor cualquier inversión donde el comprador espera un retorno derivado del trabajo de un tercero. Lo que la propuesta agrega es una salida. Hasta ahora el estatus de valor era una condena perpetua sobre el activo, algo que ningún abogado podía levantar y que ningún emisor podía planificar.

La regulación cripto de la SEC suma además el desplazamiento de los requisitos estatales de registro para las ofertas que califiquen y para ciertas operaciones en mercado secundario. Cincuenta trámites paralelos desaparecen, que es probablemente la partida que más ahorra en honorarios y la que menos titulares genera.

Paul Atkins enmarcó todo esto como una estrategia para traer la innovación de vuelta al país. El comunicado de la Comisión es explícito y dice que busca reducir los incentivos para que los emisores se constituyan y operen offshore. Es una declaración de intención comercial escrita en lenguaje regulatorio.

Los destinatarios de esa frase tienen nombre. El Salvador aprobó su Ley de Emisión de Activos Digitales en enero de 2023, creó la CNAD como autoridad de registro y armó un régimen de oferta pública con certificadores privados y plazos administrativos cortos, que era exactamente el producto que Estados Unidos no ofrecía. Según el registro público de la CNAD, el resultado fueron veintinueve emisiones autorizadas entre 2024 y comienzos de 2026. Ese es el tamaño real del mercado que ahora queda expuesto.

Para un fundador en Bogotá, en Buenos Aires o en Madrid, el cálculo cambia de forma concreta. La oferta de tokens estructurada bajo la regulación cripto de la SEC da acceso al mercado de capitales más profundo del mundo con reglas escritas. El precio de entrada es constituirse en Estados Unidos y aceptar la supervisión que viene incluida. La alternativa regional sigue siendo un régimen pequeño, o directamente ninguno, porque Brasil regula prestadores de servicios sin abrir una vía de emisión, Argentina mantiene un registro de proveedores en la CNV y en México el marco continúa anclado en la Ley Fintech de 2018.

Nada de esto es norma vigente todavía. La propuesta abre sesenta días de comentario público desde su publicación en el Federal Register y puede salir bastante distinta de como entró, con un expediente identificado como S7-2026-27 que va a recibir el peso completo del lobby del sector.

Lo que ya no vuelve atrás es la premisa. Estados Unidos decidió que la emisión de activos digitales es un negocio que quiere adentro, y lo hizo con números sobre la mesa en lugar de con litigios. Las jurisdicciones que construyeron su propuesta de valor sobre la ausencia de esa decisión tienen sesenta días para pensar qué ofrecen cuando el argumento de la claridad regulatoria deje de ser suyo.

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Escrito por

Maya Solombrino

Cofundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.