
Los brokers retail en LATAM tienen un problema de funnel que la industria lleva años resolviendo en la parte equivocada. Se optimiza el CPL, se ajusta el targeting, se prueba el creativo. Mientras tanto, alrededor del 98% de los leads que entran al sistema nunca llegan a operar. No es una estimación teórica. Es la proporción que se repite, con variaciones menores, en operaciones de adquisición retail a lo largo de la región.
La semana pasada Duolingo publicó sus resultados del Q1 2026 (292 millones de dólares en ingresos, 27% de crecimiento interanual) y su CEO Luis von Ahn dijo algo que no suele escucharse en una conferencia con analistas: que el negocio no está capturando el valor que podría, que el producto gratuito es tan bueno que los usuarios no sienten urgencia de pagar, y que la compañía recién está construyendo la infraestructura de atribución que debería haber tenido desde hace años. Una empresa con mil millones en caja y márgenes brutos del 73% admitiendo que llegó tarde a entender cómo convierte.
El caso es relevante para esta industria no porque seamos parecidos a Duolingo (somos casi lo opuesto) sino porque ilumina, desde otro ángulo, el mismo problema estructural: la distancia entre adquirir usuarios y convertirlos en negocio real es el agujero donde se pierde la mayor parte de la inversión en marketing. En trading retail, ese agujero es más profundo y más caro que en casi cualquier otro sector digital.
El siguiente cuadro es un modelo compuesto, construido a partir del patrón que se observa de forma consistente en operaciones de adquisición retail en la región. No corresponde a una operación específica, pero los órdenes de magnitud son los que se ven mes tras mes en brokers que invierten en performance marketing en LATAM:

Una aclaración importante sobre lo que estos números miden. La mayoría de los benchmarks que circulan en la industria reportan conversión de lead a FTD (primer depósito), y suelen ubicarla entre el 5% y el 15% como rango “saludable” en mercados Tier 1. El cuadro de arriba mide algo distinto y más estricto: lead a trader activo, es decir, usuarios que efectivamente colocaron una operación. Esa diferencia entre FTD y primer trade es donde vive una parte significativa del problema que esta columna intenta describir, porque es exactamente la métrica que casi nadie reporta y que termina determinando si la inversión en adquisición genera ingreso real.
Lo primero que suele decirse ante este número es que el mercado latinoamericano es así, que la intención de compra es baja, que el proceso de KYC filtra naturalmente, que los ciclos de decisión son largos. Todo eso es verdad y nada de eso lo explica. El problema no está en los 785 leads que no pasaron el KYC. El problema está en los 100 que sí lo pasaron y aun así nunca llegaron a operar. Esos son usuarios que completaron un proceso de verificación de identidad (pusieron su documento, su comprobante de domicilio, su selfie) y luego desaparecieron. No por falta de intención. Por falta de un funnel que los llevara al siguiente paso.
900 leads. 15 traders. El equipo de marketing mide el CPL. Casi nadie mide qué pasa con los 885 que no llegaron a operar.
El patrón es consistente: el equipo de marketing mide el CPL. El equipo de ventas mide los contactos. El equipo de producto mide los registros. Nadie es dueño del journey completo. El agujero vive exactamente en los espacios entre esas métricas.
Duolingo tiene el problema inverso al nuestro. Su producto gratuito es tan bueno que el usuario no siente urgencia de pagar: la fricción está en el paso de gratuito a pago, y la empresa reconoce que tardó demasiado en diseñar ese momento de conversión. Su solución actual es probar free trials de hasta un mes: dejar que el usuario experimente el producto premium el tiempo suficiente para que la decisión de pagar se vuelva obvia.
En trading retail, la fricción no está en el paso de gratuito a pago: está en el paso de registro a operación. A diferencia de Duolingo, que puede permitirse experimentar con su funnel porque tiene márgenes del 73% y mil millones en caja, un broker retail está pagando un CPL que en mercados como México o Colombia puede superar los 30 o 40 dólares por lead. Multiplicado por 900 leads para conseguir 15 traders activos, el costo real por trader activo no es el CPL: es el CPL multiplicado por 60.
Ese es el número que debería aparecer en cada reunión de marketing de esta industria y que casi nunca aparece. No el costo por lead. El costo por cliente que realmente opera.
La respuesta no es dejar de invertir en adquisición. Es dejar de tratar la adquisición como si fuera el problema completo. Cada peso invertido en traer leads al sistema tiene un rendimiento determinado por lo que el funnel hace con ellos después. En la mayoría de los brokers, ese funnel post-registro no está diseñado, está parcheado.
Duolingo tardó una década en admitir que estaba dejando valor sobre la mesa. Lo hizo desde una posición de fortaleza financiera que le da margen para experimentar y corregir. La mayoria de los brokers retail en la región no tienen ese margen. Cada mes de funnel roto tiene un costo directo y medible, y los datos para verlo ya están en el CRM. El problema es que casi nadie los está mirando de la forma correcta.