
Un día después de que Anthropic presentara ante la SEC su formulario S-1 para salir al Nasdaq como ANT, BingX empezó a promocionar el acceso al pre-IPO de Anthropic con una bolsa de premios de 500.000 USDT y un bono equivalente a 15 dólares para usuarios nuevos. El anuncio se lee como un lanzamiento, aunque el contrato ANTHROPIC(Pre-IPO) abrió en los futuros perpetuos de BingX el 25 de mayo, cinco meses antes de la S-1.
Lo nuevo en octubre es el titular, algo nada menor para una plataforma que dice tener más de 40 millones de usuarios. El producto sigue siendo un perpetuo con margen en USDT (un futuro sin vencimiento que se ancla a su referencia con pagos periódicos entre largos y cortos) que no entrega acciones, no da derecho a una asignación en la oferta y no se convierte en títulos de ANT cuando la empresa empiece a cotizar.
Sin un precio de Anthropic al cual anclarse antes del debut, los exchanges multiplican el precio de su propio libro de órdenes por un número de acciones supuesto, que en Bybit y Binance es de mil millones. Así, un contrato en 1.930 dólares equivale a una valoración de 1,93 billones. El único componente del precio que no fijan los traders lo fija el exchange.
Con ese supuesto de mil millones de acciones, el 1 de septiembre las 19 plataformas que listaban perpetuos pre-IPO de Anthropic implicaban en promedio 1,94 billones de dólares, con BingX en 1,93 billones, alrededor del doble de los 965.000 millones de la ronda Serie H cerrada en mayo. La S-1 todavía no fija ni el rango de precio ni la cantidad de acciones, así que esos contratos descuentan desde hace meses una cifra que la empresa aún no publicó.
BingX presenta como ventajas el trading 24/7, la ausencia de lock-ups y que no hace falta una cuenta en un broker estadounidense, tres rasgos que describen lo que el trader no tiene (una acción, un custodio y un regulador de valores que supervise la operación). En mayo Anthropic advirtió que cualquier transferencia de sus acciones sin aprobación de su junta directiva es nula, un aviso que hundió 34% en siete días el token que PreStocks respaldaba con vehículos de propósito especial. Los perpetuos sintéticos quedaron fuera de esa advertencia por la misma razón que los deja sin vínculo alguno con la empresa.
Mantener la posición abierta tiene un costo que en Bybit, por ejemplo, es una tasa fija de financiamiento de 0,005% cada cuatro horas antes de la IPO, lo que suma 0,03% diario sobre el nocional y cerca de 11% al año, o más de 100% anual sobre el margen a 10x. BingX no publica su tasa en el comunicado, aunque es la cifra que más pesa en un contrato que puede durar meses.
El precedente más cercano es SpaceX, que salió al Nasdaq el 12 de junio a 135 dólares por acción después de que sus perpetuos llegaran a 176, para cerrar el primer día en 161,11. Días antes, su contrato en Hyperliquid se desplomó 45% en media hora y liquidó a más de 400 usuarios. BingX tampoco explica cómo ajustará su contrato cuando el denominador de mil millones tenga que reconciliarse con las acciones reales en circulación.
Los brokers de CFDs, a los que la industria suele describir como lentos para adoptar novedades, también entraron a este mercado y en algún caso con un contrato mejor resuelto. IG ofrece en Australia mercados pre-IPO con vencimiento, sin financiamiento nocturno y con liquidación contra la capitalización real después del primer día de cotización, además de reconocer que es IG quien fija esos precios, mientras STARTRADER y PU Prime lanzaron CFD pre-IPO sobre Anthropic en junio.
La letra chica sobre los usuarios elegibles pesa en América Latina porque la entidad europea de BingX no tiene autorización para ofrecer derivados apalancados al retail del Espacio Económico Europeo, mientras la empresa ha dicho que Argentina es uno de sus mercados clave. Allí la CNV exige desde 2024 la inscripción en un registro de proveedores de activos virtuales que ya incluye a Binance, OKX, Bybit y Bitget, aunque BingX no figura entre las 81 empresas inscritas. Un broker de CFDs europeo no puede ofrecerle un bono de bienvenida a un cliente minorista, aunque en buena parte de la región nadie le impide a un exchange offshore pagar 15 dólares por cada trader nuevo que abra una posición.
Cuando el prospecto definitivo traiga el número real de acciones, la distancia entre esa cifra y los mil millones que asumieron los exchanges se va a ajustar de golpe, en un contrato que no cierra nunca. Quien operó un broker sabe cuántos de los clientes que llegan por un bono siguen activos tres meses después, aunque nadie sabe todavía cuántos de los que entren esta semana por 15 dólares van a tener la posición abierta ese día, ni a quién le van a reclamar si el precio salta.


