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Plus500 lanza futuros sobre acciones individuales en EE.UU.

August 3, 2026
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Plus500 lanza futuros sobre acciones individuales en EE.UU.

Plus500 empezó a ofrecer futuros sobre acciones individuales a sus clientes en Estados Unidos, siete días después de que CME Group abriera ese mercado. El anuncio del lunes no incluye cifras de ingresos ni proyecciones, tampoco precisa cuántos de los 77 contratos disponibles quedaron habilitados en la plataforma ni qué comisiones aplican. Para una compañía que suele acompañar cada lanzamiento con una lectura de negocio, esa ausencia se nota.

CME abrió el mercado el 27 de julio con 55 contratos estándar, cada uno equivalente a 100 acciones del subyacente, y 22 contratos micro de 10 acciones, sobre más de 50 empresas del S&P 500, el Nasdaq 100 y el Russell 1000. Nvidia, Tesla, Apple y SpaceX están en la lista.

Los contratos se liquidan en efectivo contra el precio de cierre de la acción, operan cerca de 23 horas al día durante cinco días a la semana y exigen un margen inicial del 15% del valor nocional, bastante menos capital del que requiere comprar el papel. Ese es todo el atractivo estructural, junto con la posibilidad de abrir posiciones cortas sin pedir prestada la acción.

Nada de esto es nuevo. Los futuros sobre acciones individuales estuvieron prohibidos en Estados Unidos desde el acuerdo Shad-Johnson de 1982 hasta que la Commodity Futures Modernization Act levantó la restricción en el año 2000.

OneChicago, propiedad de CME Group, Cboe e Interactive Brokers, empezó a listarlos en noviembre de 2002 y cerró en septiembre de 2020, cuando el 99,4% de las posiciones abiertas expiró sin que nadie las renovara. Su competidor NQLX había durado dos años. El producto nunca encontró volumen sostenido entre minoristas ni respaldo de las mesas institucionales que ya ganaban dinero prestando acciones y financiando margen. Veinticuatro años después, el mismo contrato vuelve descrito como innovación.

Lo que cambió es la distribución. Charles Schwab ya lo ofrece a cuentas habilitadas para futuros, Plus500 se sumó a un grupo de más de treinta intermediarios minoristas y el contrato micro de 10 acciones apunta a un tamaño de cuenta que en 2002 no entraba en el cálculo de nadie.

Para Plus500 la lógica está en el mix de ingresos. La compañía cerró el primer semestre de 2026 con ingresos de 462,9 millones de dólares, un 12% más que un año antes, mientras el EBITDA avanzó apenas 1% hasta 187,5 millones, con margen de 41%.

Esa brecha entre ambas cifras es costo de adquisición, que la empresa reconoce haber elevado de forma deliberada para sostener un 17% más de clientes nuevos, según sus propias cifras. El negocio non-OTC, que agrupa futuros y la plataforma de acciones en Estados Unidos, aportó cerca de 70 millones, alrededor del 15% de los ingresos del grupo frente al 13% del año anterior.

El detalle incómodo está en el trimestre. Los primeros tres meses del año concentraron 242,1 millones, lo que deja 220,8 millones para el segundo, casi un 9% por debajo. En abril la compañía anticipaba superar las expectativas del mercado para todo 2026, en julio pasó a proyectar resultados en línea con el consenso.

Cada producto nuevo en la línea non-OTC diversifica una base que sigue dependiendo de los CFD y de la volatilidad que los alimenta, aunque los mercados de predicción lanzados en febrero y los contratos de eventos deportivos agregados en junio todavía no aparecen desglosados en ningún estado financiero.

Nada de esto llega a América Latina. Los futuros sobre acciones individuales de CME Group están reservados a clientes de la entidad estadounidense regulada por la CFTC, mientras que los usuarios de la región operan CFD con Plus500SEY, la filial de Seychelles.

La autorización que la Superintendencia Financiera de Colombia concedió en 2025 para abrir una oficina de representación habilita promoción y publicidad de productos del exterior, sin permitir la oferta local de futuros listados. Un competidor regional que quisiera replicar la jugada necesitaría un FCM registrado en Estados Unidos, algo que Plus500 resolvió comprando Cunningham Commodities años atrás. Para los brokers en América Latina lo replicable aquí es la estructura societaria mucho más que el producto. Ese trabajo no se resuelve con una integración de API.

CME Group ya intentó esto una vez, con dos de los mismos socios y casi los mismos argumentos. La diferencia esta vez está en quién distribuye y en cuánto capital pide el contrato más chico. Queda por ver si un trader minorista quiere futuros sobre Nvidia cuando ya tiene CFD, opciones y contratos de eventos compitiendo por el mismo margen de su cuenta.

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Escrito por

Maya Solombrino

Cofundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.