
Los mercados de predicción registraron su mejor mes desde que existen. Kalshi, Polymarket y Polymarket US movieron en conjunto USD 44.800 millones en junio, un salto del 75% frente a los USD 25.660 millones de mayo, según los datos de The Block.
El catalizador tiene nombre y fecha. El Mundial arrancó el 11 de junio y se convirtió en el mayor evento de liquidez que esta industria ha visto. Solo Kalshi procesó USD 7.400 millones en operaciones vinculadas al torneo, más que todo su volumen durante March Madness. Polymarket sumó unos USD 6.400 millones en el mismo período, una cifra que cobra sentido al lado de su comparación histórica, durante el Mundial de 2022 movió USD 138.000. Ciento treinta y ocho mil dólares contra seis mil cuatrocientos millones, en cuatro años.
Conviene aclarar qué se está negociando. Los contratos de eventos son instrumentos que pagan según ocurra o no un hecho concreto, quién gana un partido, si la Reserva Federal sube tasas, cómo sale un dato de empleo. Kalshi opera bajo supervisión de la CFTC y ese estatus regulado le ha traído a operadores tradicionales que quieren un marco legal. Polymarket llegó por otro camino, creció sobre blockchain y fuera de Estados Unidos durante años, hasta que en 2026 sumó una plataforma regulada local que ya mueve USD 3.040 millones al mes. Hoy opera en los dos tableros a la vez.
El dato que un operador debería mirar dos veces no es el volumen. Es de dónde viene la gente. Un estudio de Bitget Wallet sobre 857.000 usuarios activos de Polymarket encontró que el 60% no tenía historial previo de trading on-chain. Son usuarios nuevos, no reciclados del mundo cripto. A eso se suma el canal que abrió Robinhood, cuyo hub de mercados de predicción quedó expuesto a sus 27 millones de cuentas de brokerage con fondos. Cualquiera que haya trabajado en adquisición de clientes en un broker sabe lo que cuesta traer usuarios que no venían ya del sector. Estas plataformas lo están haciendo a escala, y el costo de adquisición se lo paga, en buena parte, una copa mundial de fútbol.
Ahí está la pregunta incómoda. El Mundial termina el 19 de julio. Todo el volumen de junio se apoya en un evento que concentra atención global durante unas pocas semanas y después se termina. Los operadores de estas plataformas prefieren leer las cifras como un test de estrés superado, la industria demostró que puede absorber liquidez de escala institucional cuando algo captura la atención del público. La lectura optimista dice que junio es la nueva base, no un pico. La lectura sobria recuerda que un catalizador excepcional, por definición, no se repite todos los meses.
Hay un contexto que no aparece en las cifras de volumen pero pesa sobre todo el sector. Más de una docena de autoridades estatales en Estados Unidos ha iniciado acciones legales contra Kalshi y Polymarket, acusándolas de ofrecer apuestas deportivas sin licencia. El Departamento de Justicia abrió dos casos penales por presunto uso de información privilegiada en Polymarket. Un sector que crece 75% en un mes mientras acumula demandas en más de una docena de jurisdicciones no está consolidado.
Para quien opera un broker, la historia no es el número grande. Es que un producto que hace dos años vivía al margen del sistema financiero acaba de mover, según cómo se cuente, entre USD 44.800 millones y más de USD 50.000 millones en treinta días, capturando un tipo de usuario que la industria del trading lleva años tratando de atraer con menos éxito. La pregunta que queda abierta es sencilla de formular y difícil de responder. Cuando termine el Mundial, ¿esos usuarios nuevos se quedan operando, o se van con el mismo silbato final que los trajo?