
Kalshi es un exchange regulado por la CFTC donde se negocian contratos de eventos, instrumentos binarios sobre hechos futuros, desde datos de inflación hasta resultados electorales. Cada contrato liquida en un dólar si el hecho ocurre y en cero si no ocurre, de modo que su precio se lee directamente como probabilidad. Junto con Polymarket concentra la mayor parte de la actividad en los mercados de predicción. Esta semana lanzó el Public Companies Hub, una sección dedicada a resultados corporativos.
Al anunciarlo, la empresa publicó el dato que ordena todo lo demás. Según sus propias cifras, el 75% de sus usuarios nunca depositó fondos y entra solo a mirar precios. En cualquier broker ese número dispara una revisión completa del embudo de conversión. Kalshi lo presentó como argumento comercial.
El hub reúne tres cosas dentro de la web, las apps y la API. Los mercados sobre KPIs permiten que alguien con una opinión sobre un solo número del trimestre, los ingresos de una división o el margen bruto, compre un contrato sobre ese número en lugar de comprar la acción entera con todo lo demás adentro, desde la previsión hasta la rotación sectorial. Los mercados sobre menciones cotizan qué temas van a aparecer en la llamada de resultados. El tercer bloque no se negocia y funciona como material de referencia, con desempeño histórico y enlaces a las transmisiones en vivo. Cat Sullivan, responsable de producto del hub, describió la temporada de resultados como el "Super Bowl corporativo".
El antecedente inmediato es el Midterms Hub de julio, que combinó cotizaciones de cada carrera al Senado, la Cámara y las gobernaciones con promedios de encuestas, datos de financiamiento de campaña y una selección de noticias. Kalshi lo describió como uno de los lanzamientos más fuertes de su historia. La conclusión que sacó de ahí, y que ahora replica, es que la gente llega a la plataforma a consumir información antes que a tomar riesgo.
Del lado institucional la demanda está medida. Un estudio de Crisil Coalition Greenwich realizado en enero de 2026 entre 53 especialistas en estructura de mercado en Estados Unidos encontró que cerca de tres cuartas partes esperaban que estas plataformas abrieran nuevas formas de especulación sobre eventos financieros para inversores institucionales dentro de los doce meses siguientes, con las probabilidades funcionando como complemento de los datos de mercado que esas mesas ya consumen. El 43% tenía una visión favorable del papel de los mercados de predicción dentro del sistema financiero, la liquidez seguía siendo la objeción central.
La monetización de datos dentro de los mercados de predicción ya dejó de ser hipotética. Intercontinental Exchange, dueño de la Bolsa de Nueva York, acordó en 2025 invertir hasta USD 2.000 millones en Polymarket sobre una valoración cercana a USD 8.000 millones. También se volvió distribuidor de esa información, empaquetada como feeds de probabilidad estandarizados para investigación, modelos de riesgo y análisis de escenarios. Kalshi armó un esquema equivalente con Tradeweb, que integró sus señales en productos institucionales, APIs y herramientas de precios desde febrero, extendió la integración a flujos de trading en junio y tomó una participación minoritaria en la compañía. Ninguna de las dos empresas informa cuánto ingreso generan esos acuerdos, que es el único número capaz de mostrar cuánto de este negocio sigue dependiendo del volumen negociado.
Para la región el ángulo es incómodo. Brasil es la principal fuente de tráfico latinoamericano hacia Kalshi y Polymarket según el monitoreo de Aposta Legal, aunque es también el mercado que cerró la puerta. La Resolución CMN 5.298, en vigor desde el 4 de mayo, prohibió la oferta y negociación de derivados sobre eventos deportivos, políticos, electorales, sociales, culturales o de entretenimiento, dejando habilitados solo los subyacentes económico-financieros. Esa regulación en Brasil llegó poco más de un mes después de que Kalshi anunciara su primera expansión internacional de la mano de XP International, orientada justamente a contratos sobre inflación y tasas para clientes con cuenta internacional.
Ahí está lo que debería interesarle a cualquiera que opere un broker en la región. Un usuario que no deposita no genera spread ni comisiones y no aparece en ningún reporte de conversión, aunque sí genera tráfico, atención y una serie histórica de precios que alguien está dispuesto a comprar. La industria de CFDs lleva dos décadas midiendo el valor de un cliente por lo que arriesga, una métrica que funciona mientras el cliente siga arriesgando. Kalshi encontró cómo cobrar por los que no lo hacen. Queda por ver qué decide un regulador latinoamericano el día que tenga que definir si un feed de probabilidades construido en parte con volumen prohibido en su jurisdicción también entra en la prohibición.