
Los resultados de SpaceX del segundo trimestre superaron las previsiones en los tres segmentos del grupo. La compañía facturó 7.800 millones de dólares entre abril y junio, un 92% más que un año atrás y por encima de los 6.930 millones que proyectaba el consenso de LSEG. Conectividad aportó 4.290 millones contra 3.830 millones esperados según StreetAccount, el área espacial llegó a 962 millones frente a 835 millones previstos y la unidad de inteligencia artificial facturó 2.560 millones contra 2.180 millones. La acción cerró en 125,33 dólares con un alza del 9,4%, su mejor jornada desde el 15 de junio.
La pérdida neta atribuible a accionistas fue de 541 millones de dólares, una cifra que en cualquier otra empresa abriría la nota y que aquí queda subordinada al desglose por segmento. Conectividad fue el único negocio con ganancia operativa, 1.660 millones. El área espacial perdió 542 millones en operaciones mientras que la unidad de inteligencia artificial perdió 1.260 millones. Starlink paga la cuenta de todo lo demás.
Los resultados de SpaceX también dejaron ver el costo de sostener esa arquitectura. La inversión del trimestre llegó a 18.370 millones de dólares entre infraestructura de IA, Starship y la expansión de Starlink, más del cuádruple de lo que aportó conectividad en ganancia operativa. La caja quedó en 93.500 millones tras la salida a bolsa, frente a 24.700 millones al cierre del primer trimestre, mientras que la deuda y los arrendamientos financieros subieron a 36.800 millones desde 22.000 millones. A eso se suma la compra de Cursor por unos 60.000 millones anunciada en junio, con cierre previsto para el tercer trimestre.
Debajo del crecimiento de suscriptores corre un segundo movimiento que define cuánto vale el segmento de conectividad, el único rentable del grupo. Starlink cerró junio con 12 millones de clientes, el doble que un año atrás y un 17% más que en marzo, mientras el ARPU de Starlink quedó en 66 dólares mensuales contra 85 del año anterior. El prospecto de la IPO de SpaceX ya anticipaba esa compresión como consecuencia directa de la entrada a mercados internacionales con precios más bajos. La empresa subió tarifas entre 5 y 10 dólares en mayo, aunque el ajuste alcanzó a los clientes existentes recién desde el 18 de junio y apenas roza este trimestre.
Brasil ofrece la versión concreta de esa mezcla. Starlink en Brasil alcanzó 791.000 accesos de banda ancha fija en mayo, según datos de Anatel procesados por Ookla, lo que la ubica como la decimotercera proveedora del país y como el segundo mercado mundial de la compañía en banda ancha satelital fija. El detalle está en la distribución, con unos 348.000 accesos en municipios de alta urbanización contra 213.000 en zonas de baja urbanización. El servicio que se explicó durante años como solución para la Amazonía crece más rápido donde ya hay fibra, terreno donde enfrenta una competencia de precio que en las zonas remotas no existe.
En julio, Anatel aprobó la asignación de bandas para la comunicación directa entre satélites y teléfonos, con la condición de que los operadores satelitales trabajen asociados a compañías móviles licenciadas y sin lanzamiento comercial previsto antes de 2027. En Chile, Entel fue la primera de la región en ofrecer ese tipo de servicio, mientras que México y Costa Rica figuran entre los siguientes anuncios. Cada mercado nuevo entra con precios locales, lo que sostiene el volumen y presiona el promedio.
El calendario de corto plazo pesa tanto como el trimestre. El jueves vence el primer tramo del período de bloqueo posterior a la colocación, con un 20% de las acciones elegibles quedando libre para operar, seguido de tramos del 7% cada quince o veinte días hasta fines de octubre. Un tramo adicional siguió bloqueado porque el papel cotizó por debajo del umbral de precio que lo activaba. Las acciones de Elon Musk permanecen inmovilizadas hasta junio de 2027.
Las acciones de SpaceX llegaron a este reporte después de caer desde 162 dólares el 2 de julio y de tocar un máximo superior a 225 poco después de la colocación. El consenso de analistas sostiene un precio objetivo promedio cercano a 228 dólares según FactSet, sobre un papel que cotiza a unas 49 veces los ingresos esperados para el año. Los resultados de SpaceX respondieron si la compañía podía superar lo que el mercado esperaba de ella. Lo que llega el jueves es una oferta de papel de magnitud todavía indefinida sobre una acción que perdió un cuarto de su valor en un mes. Ninguna cifra del reporte dice cómo se resuelve eso.