
Los resultados de Pepperstone llegaron por una vía poco habitual para un broker privado, un mensaje de su CEO, Tamas Szabo, publicado en LinkedIn pocos días después de que la actualización trimestral de IG Group hundiera su acción casi un 22% en Londres. Según sus propias cifras, Pepperstone cerró el primer trimestre de su año fiscal (julio a septiembre) con un volumen de trading más de un 30% superior al del mismo periodo de 2025, crecimiento de dos dígitos en nuevos clientes e ingresos y un aumento del 40% en las primeras operaciones de cuentas nuevas.
Szabo reconoce que la empresa no publica resultados a mitad de año, lo que convierte estos resultados de Pepperstone en algo más cercano a una señal para clientes, empleados y socios que a un informe financiero. Cuando una empresa que cotiza en bolsa, del tamaño de IG, decepciona al mercado, los inversionistas tienden a leerlo como un problema de toda la industria, lo que obliga al resto de los brokers de CFD a explicar por qué su caso es distinto.
Lo que IG comunicó el 2 de octubre importa porque la caída no vino de la captación. La compañía espera ingresos de unos 240 millones de libras para el trimestre cerrado en septiembre, un 14% menos que un año antes, mientras sus primeras operaciones orgánicas subieron más de un 25% y sus clientes activos alrededor de un 17%. El golpe estuvo en la retención de ingresos de sus derivados OTC, que bajó a cerca del 70% frente al 80% que promediaba desde que ajustó su modelo de market making.
La retención de ingresos mide qué parte de lo que generan los clientes con su actividad (spreads, comisiones y financiamiento) termina como ingreso neto del broker, una vez que se compensan las ganancias y pérdidas de las posiciones que mantiene en su libro. En el caso de IG, los ingresos generados por clientes en OTC crecieron cerca de un 8%, pero el ingreso neto de ese negocio cayó alrededor de un 18%. La compañía lo atribuye a un mercado menos favorable y espera que la retención mejore en el mediano plazo.
Esa brecha entre actividad e ingreso es la que cualquier operador de un broker conoce de cerca, porque los clientes pueden operar más que nunca mientras el resultado del trimestre depende de cómo se movió el mercado frente al libro. IG, además, compensa parte del impacto con Underdog, el operador estadounidense de mercados de predicción que acordó comprar por 1.300 millones de dólares, cuyos ingresos netos se duplicaron en el trimestre hasta unos 105 millones.
Las cifras que compartió Szabo describen sobre todo actividad comercial y no incluyen retención, rentabilidad ni número de clientes activos, algo esperable en una empresa privada sin obligación de publicarlos. Hay un dato que sí invita a hacer cuentas. Si el volumen creció más de un 30% y los ingresos lo hicieron a dos dígitos sin precisar cuánto, es posible que el ingreso por cada millón operado haya bajado, aunque con la información disponible no se puede confirmar. El grupo reporta más de 900.000 traders y un volumen mensual superior a 947.000 millones de dólares australianos, según sus datos a marzo de 2026.
En paralelo, la compañía sigue ampliando su negocio más allá de los CFD con Pepperstone Crypto, la plataforma de criptomonedas al contado que lanzó en febrero en Australia y que planea extender de forma gradual a otros mercados, además del nombramiento de Nigel Fernandes como nuevo CTO para impulsar su tecnología propia. Que un broker fundado en 2010 anuncie en 2026 que pondrá más energía en desarrollar tecnología propia dice bastante sobre el ritmo de esta industria.
Para Latinoamérica, la lectura pasa por Bahamas, porque el sitio en español de Pepperstone para la región opera bajo Pepperstone Markets Limited, la entidad regulada por la Comisión de Valores de las Bahamas (SCB), que ofrece apalancamiento de hasta 1.000 a 1 a clientes profesionales. En mayo, Pepperstone fundó junto a Capital.com y Trade Nation el Bahamas Institute of Forex and CFD Issuers, una asociación que agrupa a los brokers con licencia en Bahamas. Szabo menciona una demanda fuerte en sus mercados principales y en sus regiones de crecimiento, aunque sin nombrarlas, de modo que no hay forma de saber cuánto del avance vino de la región.
La semana deja a la vista una industria en la que los indicadores de captación pueden ir en una dirección y los ingresos en otra, según cómo se comporte el mercado frente al libro de cada broker. IG tuvo que explicar esa brecha con detalle porque cotiza en Londres, mientras que Pepperstone, como empresa privada, pudo elegir qué cifras compartir y en qué momento hacerlo. Los resultados de Pepperstone del próximo trimestre dirán si el volumen se tradujo en ingreso, siempre que la empresa decida contarlo.