
El oro ya cotiza sin pausa en un mercado regulado de Estados Unidos. Los futuros de oro 24/7 de CME Group completaron su primer fin de semana de operación continua con casi 15.000 contratos de una onza negociados, equivalentes a unos USD 60 millones en valor nocional, según informó la bolsa el lunes. El petróleo, en cambio, sigue esperando permiso.
La cifra del debut es modesta frente al negocio habitual del grupo. CME reporta un promedio récord de USD 125.000 millones diarios en valor nocional para su complejo de futuros de oro este año, con 1,3 millones de contratos diarios en su división de metales durante el primer semestre, un 55 % más que el año anterior. Los USD 60 millones del fin de semana representan una fracción mínima de ese flujo, aunque la lectura que importa está en otra parte. Hubo compradores y vendedores activos un sábado, con precios ajustados, sin ningún evento de volatilidad que empujara la actividad.
El crudo corrió otra suerte. La CFTC frenó el 9 de julio el contrato de WTI de 10 barriles que CME pretendía listar al día siguiente mediante autocertificación. El presidente del organismo, Michael Selig, calificó la maniobra de "totalmente inapropiada", porque la agencia mantenía abierta una consulta pública sobre la extensión de los futuros de petróleo y otros contratos de energía a un esquema de trading continuo. Esa consulta, que también examina los contratos perpetuos sobre materias primas con entrega física, extendió su plazo de comentarios hasta el 26 de agosto, apenas cuatro días antes de la fecha en que CME planeaba lanzar el contrato de crudo.
El criterio que separa ambos casos parece ser el mercado de referencia. El oro al contado se opera de forma casi ininterrumpida en el mercado extrabursátil global, de modo que extender los futuros de oro 24/7 solo alinea el derivado con su subyacente. El crudo implica entrega física, almacenamiento y una estructura de plazos que responde a costos reales, condiciones que un esquema de operación continua todavía no ha demostrado poder absorber.
Mientras el regulador delibera, la competencia no espera. Kalshi presentó el 21 de julio ante la CFTC su primera solicitud de contratos perpetuos fuera del universo cripto, sobre oro, plata y platino, con un esquema de 24 horas durante cinco días a la semana. CME demandó en junio a su propio regulador por haber aprobado los perpetuos de Kalshi como futuros y no como swaps. La bolsa que exige operar sin pausa es la misma que litiga contra los productos que ya lo hacen.
Queda además un problema que cualquier operador reconoce de inmediato. El trading puede ser continuo, pero la infraestructura de pagos no lo es. Fedwire permanece cerrado buena parte del fin de semana, las llamadas de margen siguen venciendo y una posición abierta el viernes por la noche puede acumular exposición hasta el lunes. La propia consulta de la CFTC pregunta qué califica como colateral cuando los rieles de pago tradicionales están apagados.
Para quien opera un broker, la señal es difícil de ignorar. Durante años, el acceso fuera de horario fue el argumento de venta de los CFD y de las plataformas cripto frente a las bolsas tradicionales. Esa ventana se está cerrando producto por producto, primero cripto, ahora los futuros de oro 24/7, con el petróleo en fila. Pepperstone amplió este mes su oferta de CFDs perpetuos a metales, índices y crudo sin esperar el veredicto de la CFTC. Si la bolsa de derivados más grande del mundo puede abrir un sábado, justificar el spread de un broker por el horario ya no tiene una respuesta obvia.