
Hantec Prime, la división institucional de Hantec Markets, informó que su volumen de trading creció más de 300% en lo que va de 2026 y que sumó 42 clientes institucionales desde diciembre, a un ritmo declarado de dos a tres firmas nuevas por mes. El comunicado no trae un solo número en dólares. En un segmento donde cada proveedor de liquidez pelea mandatos contra rivales que se comparan por volumen nocional diario, publicar un porcentaje sin base es una decisión de comunicación.
La aritmética del propio anuncio deja una inconsistencia que conviene mirar antes de seguir, porque dos a tres clientes por mes desde diciembre de 2025 hasta mediados de septiembre dan entre veinte y treinta firmas, no cuarenta y dos. Para llegar a 42 en 2026 el ritmo real tendría que haber estado cerca de cinco por mes, casi el doble del declarado. Las dos cifras pueden ser correctas por separado, aunque no al mismo tiempo.
El contraste con el resto del grupo es lo que vuelve visible esa ausencia de cifras absolutas, porque Hantec Markets publica las suyas con detalle trimestral, 1,206 billones de dólares de volumen de clientes en el primer trimestre de 2026, 1,013 billones en el cuarto de 2025 y unos 2,72 billones en todo el año pasado. La casa sabe reportar en dólares cuando el número le conviene.
Ese mismo reporte trimestral contiene el dato que ordena la lectura del 300%, porque alrededor del 83% del volumen de Hantec Markets en el primer trimestre vino de instrumentos distintos al FX, con oro y petróleo a la cabeza. Un proveedor de liquidez que alimenta ese tipo de flujo crece cuando los metales se mueven, sin que el crecimiento diga demasiado sobre su participación de mercado ni sobre la calidad de su ejecución de órdenes.
Las especificaciones técnicas que sí aparecen son las habituales del segmento prime of prime, ejecución por debajo del milisegundo, disponibilidad de 99,99%, conectividad en LD5, integración por FIX API y liquidez agregada sobre más de 1.850 instrumentos de proveedores tier-1. Ninguna de esas cifras la verifica un tercero. Lo que mira un director de trading antes de mover flujo es la tasa de rechazo, el ratio de ejecución completa, la ventana de last look, que es el plazo en el que el proveedor puede revisar un precio ya aceptado, y el comportamiento del libro en los treinta segundos posteriores a un dato macro.
El otro número ausente es el de las bajas, porque 42 altas son una cifra bruta y quien haya administrado una cartera institucional sabe que la pregunta incómoda es cuántos mandatos se fueron en el mismo período. Un neto de 42 sobre una base pequeña se lee muy distinto que 42 altas contra quince salidas.
Para los brokers en América Latina el dato relevante no está en el comunicado de Hantec Prime sino en el movimiento del grupo, que abrió su centro regional en Cancún en octubre de 2025 después de haber tenido su primera sede latinoamericana en Santiago, nombró country managers para la región y paga por ser el socio oficial de trading online del Atlético de Madrid en LATAM hasta 2027, además de aparecer en el uniforme del Fortaleza EC en Brasil hasta fin de este año. La división institucional vende liquidez a brokers de la región mientras la división retail del mismo grupo compite por los clientes de esos brokers en los mismos mercados.
Esa estructura no es exclusiva de Hantec, porque buena parte del segmento pertenece a grupos con brazo minorista propio, aunque define bastante bien la conversación que un operador regional debería tener antes de firmar. Qué pasa con la información de flujo, quién ve el libro de órdenes agregado, qué separación real existe entre la mesa que cotiza el precio y el equipo comercial que vende cuentas en Ciudad de México o en Bogotá. Eso se resuelve en el contrato y en una auditoría, no en un párrafo sobre confianza dentro de un comunicado.
El calendario explica buena parte de la forma del anuncio, porque salió cuatro días antes del Forex Expo de Dubái, donde Michael Nichols y su equipo reciben a clientes institucionales en el stand del grupo, y dos días antes de una cena privada para clientes en la misma ciudad. Un porcentaje grande y redondo funciona bien en esa conversación. Lo que necesita un director de operaciones para cambiar de proveedor de liquidez es la planilla de rechazos de los últimos doce meses, algo que nadie entrega en un stand. Falta ver cuántos de los 42 la pidieron antes de firmar.