
eToro anunció este miércoles una colaboración con Pierre Gasly, piloto del BWT Alpine Formula One Team, siete meses después de haberse convertido en el socio exclusivo de trading e inversión de la escudería. La apuesta de eToro en Fórmula 1 deja de ser solamente el auto y pasa a incluir al piloto, con activaciones que abarcan eventos presenciales, contenido en redes sociales, apariciones en podcasts y otras acciones digitales. Ninguna de las partes informó el monto del acuerdo.
El contrato con la escudería se anunció el 15 de enero, el mismo día en que la plataforma comunicó patrocinios con cuatro clubes de la Ligue 1 francesa, entre ellos Mónaco y Marsella. Es el mismo movimiento repetido en dos deportes durante la misma jornada, lo que sugiere una decisión de audiencia tomada mucho antes de elegir a quién patrocinar.
Los números que sostienen esa decisión están publicados, porque eToro cotiza en Nasdaq desde el año pasado y ahora reporta trimestre a trimestre como cualquier emisor. La compañía informó más de 40 millones de usuarios registrados en 75 países y 4,02 millones de cuentas fondeadas al cierre del primer trimestre, un 12% más que un año antes. La distancia entre esos dos números es donde vive el negocio real, porque apenas una de cada diez personas que se registra termina depositando y operando.
El resto del trimestre acompaña, con una contribución neta de 258 millones de dólares, un 19% por encima del año anterior, y una utilidad neta de 82 millones. Los activos bajo administración llegaron a 20.100 millones de dólares en mayo, un 18% interanual. Nada de eso explica por qué la línea que financia la presencia de eToro en Fórmula 1 se mantuvo prácticamente quieta.
En el primer trimestre, el gasto en ventas y marketing fue de 61,5 millones de dólares frente a 61,2 millones del mismo período de 2025, una diferencia menor al uno por ciento. En ese mismo reporte, la compañía atribuyó el crecimiento de cuentas fondeadas a una mayor inversión en captación y retención de usuarios. Las dos afirmaciones conviven mal, salvo que el presupuesto se haya reasignado en lugar de crecer, que es precisamente lo que ocurre cuando una empresa cambia canales de adquisición medibles por construcción de marca.
Ahí aparece la parte incómoda para el sector. El patrocinio deportivo sigue siendo el reflejo automático de esta industria cada vez que necesita crecer, con la camiseta, la escudería y el estadio como respuesta a casi cualquier pregunta de captación. Es un mecanismo con quince años de uso que muy pocos someten a revisión, en un negocio que se presenta a sí mismo como tecnológico y que en su mayoría sigue comprando atención de la misma forma que en 2011.
El detalle regional está dentro del mismo garaje. El compañero de Gasly en Alpine es Franco Colapinto, argentino, confirmado para la temporada 2026 y el piloto que hoy mueve tribunas enteras en Sudamérica cada vez que la Fórmula 1 pasa por Brasil. eToro firmó con el francés. Para una plataforma que declara operar en 75 países y que entró al automovilismo hablando de comunidad, la elección dice bastante sobre dónde ubica su crecimiento y dónde todavía no.
Para quien opera un broker en la región, la lectura útil es de costos. Un acuerdo de este tipo solo se justifica si el usuario que llega por esa vía cuesta menos que el comprado en subasta digital, aunque ese cálculo casi nunca se publica. Vale recordar que la escudería terminó última en el campeonato de constructores de 2025, lo que probablemente dejó el inventario por debajo de su precio habitual.
eToro reporta su segundo trimestre el 11 de agosto, seis días después de este anuncio. La línea de ventas y marketing va a estar ahí, desagregada al dólar. Cuántas de esas cuentas se abrieron porque alguien vio pasar un auto, eso no lo informa ningún reporte trimestral.