
Según datos publicados el 31 de diciembre de 2025, el Banco Nacional Suizo (SNB) prácticamente se mantuvo al margen del mercado de divisas durante el tercer trimestre, adquiriendo apenas 75 millones de francos suizos (aproximadamente $95 millones) en moneda extranjera. La cifra representa el nivel más bajo de intervención desde la pausa de 15 meses que el banco mantuvo hasta marzo de 2025.
El contraste con el trimestre anterior es drástico. Durante el segundo trimestre de 2025, el SNB inyectó más de 5.000 millones de francos en el mercado para contener la apreciación del franco, la mayor intervención trimestral en más de tres años. El detonante fue la oleada arancelaria impuesta por la administración Trump en primavera, que disparó la demanda del franco como activo refugio.
La situación se complicó adicionalmente en agosto, cuando Trump impuso aranceles del 39% sobre exportaciones suizas. Sin embargo, ese movimiento tuvo escaso impacto sobre el tipo de cambio franco-dólar en el momento, y un acuerdo para reducir esos aranceles no se alcanzó hasta noviembre.
La inacción del Q3 es coherente con una evolución en la postura del SNB hacia intervenciones más selectivas y justificadas. Las fuentes indican que incluso un pico en el tipo de cambio del franco registrado en octubre no llegó a desencadenar nuevas compras. Durante el tercer trimestre, el franco se mantuvo esencialmente estable frente tanto al euro como al dólar.
El SNB publica sus datos de intervención con un trimestre de retraso, lo que mantiene a los mercados en incertidumbre sobre posibles movimientos en tiempo real.
La retirada del SNB del mercado refleja mayor confianza en la estabilidad del franco frente a presiones externas. No obstante, el mercado permanece atento: con el franco apreciándose cerca de un 15% frente al dólar durante 2025, la pregunta para 2026 es si una nueva escalada arancelaria o un entorno de mayor aversión al riesgo global podría obligar al banco central a retomar intervenciones de mayor calado.