
La CFTC le dio luz verde a Coinbase para ofrecer perpetual futures cripto a sus clientes en Estados Unidos, y con eso convirtió al exchange en el primero del país habilitado para conectar usuarios domésticos con el mercado global más lucrativo y de mayor riesgo del sector. La decisión llegó el viernes, menos de 24 horas después de que Coinbase enviara una carta al regulador pidiendo una no-action letter, el compromiso de no demandar si el exchange empezaba a ofrecer esos contratos. El regulador respondió con un documento de 16 páginas que define una política nueva y habilita exactamente lo que Coinbase pedía.
El acceso al mercado global se canaliza a través de Deribit, el exchange offshore de opciones cripto que Coinbase compró por 2.900 millones de dólares y cerró en agosto pasado.
Los perpetual futures son contratos derivados sin fecha de vencimiento que permiten apostar al precio futuro de un activo cripto con capital prestado, es decir, con apalancamiento elevado. La CFTC abrió la puerta a todos los contratos sobre "digital commodities" que se operan en Deribit, una categoría que incluye Bitcoin, Ethereum, Solana, Dogecoin y la meme coin TRUMP, entre otros.
Coinbase todavía no decidió qué activos va a habilitar. Una fuente cercana a la operación dijo que la empresa definirá cuáles son "aptos" y "del tipo correcto" para ofrecer a clientes estadounidenses. Esa cautela tiene una razón concreta en los números. Una apuesta correcta en perpetual futures puede multiplicar varias veces la inversión inicial, pero una perdedora se liquida rápido, y cuando el apalancamiento está apilado en todo el sistema, esa liquidación arrastra a las demás. El otoño pasado, las fluctuaciones de precios de una sola tarde borraron 19.000 millones de dólares en posiciones cripto en cuestión de minutos, principalmente por la magnitud del apalancamiento.
El tamaño del mercado explica por qué Coinbase y el resto de la industria llevan más de un año empujando esta puerta. Solo en el último mes, el volumen de operaciones de perpetual futures cripto superó los 588.000 millones de dólares según DeFi Llama, mientras que todo el ecosistema de finanzas descentralizadas registró apenas 160.000 millones en el mismo período. La diferencia no necesita adjetivos.
La CFTC venía señalando desde hace más de un año que pensaba traer estos contratos, conocidos como "perps", al mercado estadounidense. El mismo viernes, el regulador también le dio luz verde a la plataforma de mercados de predicción Kalshi para crear sus propios perpetual futures sobre Bitcoin dentro de Estados Unidos, el primer producto de este tipo de origen estadounidense. Dos aprobaciones el mismo día, después de años de espera, no es coincidencia, es una señal de hacia dónde se mueve el regulador.
Coinbase es el primer exchange de EE. UU. con la habilitación, aunque no será el último. Los derivados cripto en Estados Unidos acaban de abrirse, y la no-action letter de la CFTC dejó las pautas escritas para que cualquier otro exchange siga el mismo camino apenas quiera invocarlas. Quien dirija un brokerage o trabaje en infraestructura de trading conoce bien la diferencia entre tener una licencia y ser el primero en usarla. Coinbase ya capturó el lugar y la narrativa de haber sido primero, mientras los demás todavía redactan su carta. Para los operadores que miran este mercado desde otras jurisdicciones, incluida la región, la pregunta no es si el producto llega, sino quién va a quedarse con el flujo cuando la barrera regulatoria que mantenía a estos contratos fuera del alcance minorista deje de existir.