Cripto

CoinEx cierra tras nueve años por costos de compliance

September 15, 2026
Border
4
Min
CoinEx cierra tras nueve años por costos de compliance

CoinEx anunció el cierre ordenado de su exchange después de nueve años, con el trading spot terminando el 29 de septiembre y la ventana de retiros abierta hasta el 22 de diciembre. La plataforma, fundada en diciembre de 2017 por el pool de minería ViaBTC, atribuyó la decisión a la caída prolongada del mercado, a la contracción del volumen y la liquidez, y a costos regulatorios y de compliance que superaron cualquier límite razonable. Haipo Yang, fundador y director ejecutivo, agregó lo que casi nunca aparece en un comunicado de cierre, que nunca llegaron a ser una de las plataformas principales del sector.

El volumen diario rondaba los 58 millones de dólares al momento del anuncio, cifra que explica la aritmética sin necesidad de adjetivos. Con una comisión estándar de 0,1%, ese nivel de actividad deja alrededor de 21 millones de dólares anuales de ingreso bruto, contra los cuales hay que pagar licencias en varias jurisdicciones, auditorías de reservas, un equipo de compliance y seguridad de infraestructura. La estructura de costos de un exchange global no escala hacia abajo.

El cronograma publicado tiene un tramo que conviene leer completo, porque el USDT que quede en la plataforma después del 22 de diciembre pasa a una custodia independiente con una comisión mensual del 5% calculada sobre el saldo original, mientras los reclamos se reciben hasta el 22 de agosto de 2028. Entre una fecha y la otra hay veinte meses, de manera que veinte cobros del 5% equivalen al saldo entero. Quien no retire a tiempo no pierde el dinero de golpe, lo pierde en cuotas.

CoinEx maneja el resto del proceso con más orden del que esta industria acostumbra. La empresa declara un índice de reservas superior al 100%, recompra su token CET a 0,005 USDT sin tope de cantidad, cerca de 7% por encima del precio de mercado, mientras Yang descartó vender el negocio para no trasladar la confianza de sus usuarios a un tercero. El expediente regulatorio tampoco está en blanco, porque en 2023 la compañía pagó más de 1,7 millones de dólares para cerrar un caso de la Fiscalía General de Nueva York y quedó impedida de operar en ese estado.

La ola de cierres de 2026 ya venía larga antes de que CoinEx se sumara, siempre con las mismas dos variables. BitMEX, que inventó el swap perpetuo, anunció en julio que apaga su plataforma el 23 de septiembre tras once años, BitMart salió del mercado pese a declarar más de 13 millones de usuarios en 180 países, y AscendEX cesó operaciones el 1 de julio por falta de licencia bajo la normativa europea. Cerca de un centenar de proyectos del sector dejaron de operar desde enero.

En América Latina ese filtro ya tiene fecha, monto y lista corta de sobrevivientes. Las Resoluciones BCB 519, 520 y 521 entraron en vigor el 2 de febrero, crearon la figura del prestador de servicios de activos virtuales y fijaron autorización previa, segregación patrimonial, controles contra el lavado de dinero y un capital mínimo que llega a 37,2 millones de reales según la actividad. Las firmas que ya operaban tienen plazo hasta el 29 de octubre para presentar el pedido, mientras el sector calcula que de las 150 a 200 activas apenas una decena obtendrá la licencia.

Los nombres propios aparecieron rápido y todos caben en los últimos seis meses. Coinext, con más de 420 mil clientes, cerró su operación minorista el 3 de septiembre porque el capital disponible no alcanzaba para presentar la solicitud, Digitra citó las tres resoluciones, Bitnuvem habló de una regulación desfavorable para las fintech. Ninguna de las tres cerró por fraude ni por una corrida de clientes.

Chile ofrece el contraste que conviene tener a mano cuando alguien dice que un exchange cerró. Orionx, también con nueve años de operación, anunció su cierre el 3 de septiembre después de que una auditoría forense detectara la salida de más de 7 millones de dólares de clientes hacia billeteras fuera de su control, presentó una acción penal contra dos exejecutivos y suspendió los retiros. La CMF había rechazado su inscripción bajo la Ley Fintech en junio y aclaró que no supervisa el plan de restitución.

Para quien opera una plataforma regulada en la región, el cambio de fondo es que el compliance dejó de ser una línea del presupuesto para volverse un requisito de capital, algo que se acredita antes de abrir y no se negocia contra el resultado del trimestre. Esta industria pasó años tratando el cumplimiento como un gasto a comprimir y ahora descubre que es la barrera de entrada. Falta ver qué hace el cliente que vio cerrar tres plataformas en seis meses, si acepta la lista corta de casas autorizadas o si se lleva el saldo a una que todavía no anunció nada.

Compartir

Escrito por

Maya Solombrino

Cofundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.