
CFI Financial Group cerró el primer trimestre del año con USD 2,3 billones en volumen operado, un alza del 11% trimestre contra trimestre y del 81% interanual. La cifra ubica al volumen Q1 de CFI Financial Group por encima del trimestre anterior, que había cerrado en 2,07 billones, y mantiene la trayectoria que llevó al broker a un total de 6,4 billones en 2025.
Los datos detrás del titular son los que importan. Los clientes activos crecieron 18% interanual y 15% trimestre contra trimestre. La adquisición de nuevos clientes subió 27% respecto al trimestre anterior, y los depósitos netos aumentaron 39% trimestre contra trimestre. Son números que muestran crecimiento simultáneo en captación, retención y capital de clientes, algo que no siempre se da junto en el negocio CFD.
La actividad transaccional acompañó. CFI ejecutó más de 37,2 millones de operaciones en el trimestre, 75% más interanual y 22% más respecto al trimestre previo. Los depósitos y movimientos de cuenta llegaron a 866.483, un alza del 48% interanual. Más del 90% de la actividad de trading se ejecutó vía móvil, una cifra que ya no sorprende en este negocio pero que sigue marcando dónde está la inversión real en producto.
En cuanto a clases de activos, los metales lideraron, con oro y plata como protagonistas. Los índices de equity también tuvieron participación fuerte, junto con pares mayores de FX, energéticos (especialmente petróleo) y activos digitales. La distribución sugiere una base de clientes que rota entre instrumentos según el ciclo, no concentrada en un solo producto, lo que tiende a ser más estable para el broker.
Ziad Melhem, CEO de CFI Financial Group, atribuyó el resultado al desempeño de la plataforma y a la confianza de los clientes. Es el tipo de declaración esperable en un comunicado de resultados. Lo más relevante es lo que muestran los números, no el comentario.
En el frente operativo, CFI sumó estructura. La compañía opera bajo 14 entidades reguladas y más de 30 oficinas en distintas jurisdicciones. Nombró a Amr Abdelbaky como CEO de CFI Egipto, con foco declarado en estructura regulatoria y gobernanza. En América Latina, la pieza relevante sigue siendo la autorización obtenida ante la Superintendencia Financiera de Colombia el año pasado, que convirtió a CFI en uno de los pocos brokers globales de CFDs con licencia local activa en la región.
Esa licencia colombiana es lo que hace que el crecimiento de volumen Q1 de CFI Financial Group tenga lectura distinta para el mercado latinoamericano. La mayoría de los brokers que captan clientes en LATAM lo hacen desde estructuras offshore, sin presencia regulada local, y ese sigue siendo el modelo dominante. Cuando un competidor decide pasar por una autorización local, el costo operativo y de compliance sube, pero también cambia la conversación con afiliados, IBs y clientes corporativos que cada vez piden más respaldo regulatorio antes de mover dinero.
CFI también siguió empujando su estrategia de patrocinios deportivos, con acuerdos vigentes con Etihad Arena, la Asociación de Baloncesto de Kuwait y el equipo de cricket MI Cape Town. La industria CFD lleva años apoyándose en deportes para construir marca, con resultados desiguales, y CFI claramente apostó fuerte a esa carta.
Con USD 2,3 billones operados en tres meses, una base de clientes que crece a doble dígito y una licencia local poco común en una región donde casi todos compiten desde afuera, la pregunta para el resto del mercado no es cuánto volumen movió CFI. Es qué tan dispuesto está cada uno a pagar el costo de jugar bajo regulación local cuando el modelo offshore todavía funciona.