
Las acciones de eToro cerraron el viernes en su nivel más alto en siete meses, cerca de los 42 dólares, lo que cierra una recuperación de aproximadamente 70% desde los mínimos históricos de 25 dólares que el broker tocó en febrero. La sesión llegó a marcar 43.32 dólares en su punto más alto, con un volumen de casi tres millones de títulos frente a un promedio diario cercano a 1.1 millones. Para una compañía cuya cotización es relativamente joven, ese repunte de actividad dice más sobre el ánimo del mercado que cualquier comunicado de la empresa.
El movimiento se apoya en el impulso que arrancó tras los resultados del primer trimestre, reportados a mediados de mayo. eToro, que cotiza en NASDAQ bajo ETOR y está incorporada bajo legislación de las Islas Vírgenes Británicas con base operativa en Israel, llegó a operar muy por encima de su media móvil exponencial de 200 días, una referencia que los traders técnicos vigilan para confirmar tendencia de largo plazo. Aun así, sigue lejos del pico de 79.96 dólares que alcanzó poco después de su IPO de mayo de 2025, cuando la demanda empujó el precio de salida por encima del rango previsto.
Dos catalizadores movieron la acción en los últimos días. El primero fue corporativo, con la aprobación de todas las propuestas en la asamblea anual del 26 de mayo y la posterior presentación de un estatuto revisado ante el registro de las Islas Vírgenes Británicas, cambios que la propia empresa enmarcó como administrativos. El segundo pesó más, porque vino de Wall Street. El analista de Goldman Sachs James Yaro subió su precio objetivo a 43 dólares desde 39 el 28 de mayo, aunque mantuvo la recomendación Neutral, dejando la recuperación justo en uno de los objetivos más cautelosos de toda la cobertura.
Ahí está el detalle que vale la pena mirar de cerca. El consenso ronda los 56 dólares según datos recopilados por MarketBeat, con TD Cowen en 52 y casas como Needham y Jefferies sosteniendo recomendaciones de compra con objetivos de 66 y 53 dólares. El target de Goldman queda casi en el piso del rango. La acción, en otras palabras, ya alcanzó al analista más conservador y todavía le queda recorrido si los más optimistas tienen razón.
El primer trimestre dio argumentos a quienes apuestan por la subida. La utilidad neta creció 37% hasta los 82 millones de dólares y la contribución neta subió 19% interanual hasta 258 millones, con un empuje del trading de commodities. El beneficio ajustado por acción fue de 0.91 dólares, muy por encima de los 0.69 que esperaban los analistas. El tamaño promedio de las operaciones, sin embargo, se redujo casi a la mitad frente al año anterior, y los activos bajo gestión cayeron respecto al trimestre previo.
Detrás del repunte hay una concentración que conviene no perder de vista, porque el cripto sigue representando cerca del 91% de los ingresos de eToro, lo que ata la suerte de la acción al precio de los tokens. El CEO Yoni Assia no esconde esa apuesta, y les dijo a los analistas que los periodos bajos del cripto son el momento de construir. La recuperación, además, ocurre en un terreno cada vez más disputado, con Robinhood marcando máximos de cuatro años tras cerrar la compra de Bitstamp y rivales como Webull persiguiendo al mismo trader retail con acciones y cripto sin comisiones.
Para quien opera un brokerage, la lectura interesante no es el rebote de la acción sino lo que sostiene ese rebote. Un negocio que depende en un 91% de una sola clase de activo no tiene un problema de precio, tiene un problema de diversificación que ningún rally resuelve. eToro alcanzó al analista más pesimista de su cobertura mientras su métrica más sensible, el tamaño de las operaciones, se encogió a la mitad. La pregunta que queda abierta es cuánto de esta recuperación es el negocio mejorando y cuánto es simplemente el cripto volviendo a subir.