Un margin call es la alerta que el broker emite cuando el patrimonio de la cuenta (equity) desciende a un porcentaje determinado del margen utilizado por las posiciones abiertas. El umbral exacto varía por broker, pero suele ubicarse entre 100% y 50% del margen de mantenimiento.
Cuando se activa el margin call, el cliente tiene dos opciones: depositar fondos adicionales para restablecer el nivel de margen, o cerrar parte de sus posiciones para liberar margen. Si el mercado continúa en contra y el equity sigue cayendo, el broker activará el stop out, cerrando posiciones automáticamente.
El margin call es un mecanismo de protección tanto para el cliente como para el broker. Para el cliente, evita la liquidación inmediata. Para el broker, reduce el riesgo de que la cuenta entre en saldo negativo, lo que en jurisdicciones sin protección obligatoria genera una deuda del cliente con el broker.

