
Webull cruzó el umbral que separa una plataforma de inversión de una que también custodia activos digitales. La compañía, que cotiza en NASDAQ bajo el ticker BULL, anunció que su filial europea recibió la licencia MiCAR del regulador holandés AFM, lo que le permite ofrecer servicios de crypto activos regulados dentro de la Unión Europea. La operación arranca en Países Bajos y se apoya en un modelo que separa custodia y ejecución.
Webull custodiará los crypto activos de sus clientes europeos, mientras que la ejecución de las órdenes se hará a través de una alianza con Coinbase Luxembourg. El usuario transmite la orden desde la plataforma de Webull, Coinbase la ejecuta, y Webull retiene la relación con el cliente y la custodia. Es una arquitectura que le permite lanzar sin construir un motor de matching desde cero, apoyándose en infraestructura ajena para la parte más intensiva en capital y cumplimiento.
MiCAR es el primer marco europeo que armoniza las reglas para emisores y proveedores de servicios de crypto activos en los 27 países del bloque. Entró en vigor en junio de 2023 y su régimen transitorio en Países Bajos terminó en junio de 2025, lo que significa que quien opera hoy necesita autorización plena. Webull se describe como una de las primeras firmas de inversión con doble regulación en obtener la aprobación en ese mercado, una posición que importa menos por el título y más por lo que habilita después.
Ahí está la pieza que un operador mira primero. La aprobación inicial cubre solo Países Bajos, con el pasaporte europeo pendiente para el resto de la UE. Ese mecanismo permite que una firma autorizada en un Estado miembro ofrezca sus servicios en todo el Espacio Económico Europeo sin tramitar licencias separadas en cada país. Una autorización, veintisiete mercados. El costo de entrada se concentra en una jurisdicción y el retorno potencial se distribuye en todo el bloque.
El lanzamiento de las operaciones crypto está previsto para finales de 2026, un calendario que deja espacio a la competencia. Webull entra a un terreno donde ya se movieron otros. Ripple y Bridge obtuvieron licencias similares en Luxemburgo, mientras algunas plataformas tuvieron que modificar servicios o suspender el trading de ciertos activos para cumplir con MiCAR. La regulación separó a quienes pueden operar de quienes tuvieron que replegarse.
Para Webull, la lógica es de expansión de catálogo. La firma ya ofrece en Europa acciones estadounidenses y europeas, fracciones de acciones, ETF europeos y opciones sobre valores de Estados Unidos. Sumar crypto activos custodiados bajo un marco regulado le permite retener dentro de su plataforma a un cliente que de otro modo abriría cuenta en un exchange dedicado. La custodia es el punto donde se fija esa retención.
El modelo revela una convicción sobre hacia dónde va el negocio. Una plataforma que empezó ofreciendo acciones a bajo costo ahora quiere ser el lugar único donde el inversor minorista maneja equity, opciones y digital assets sin salir de la app. La integración es la propuesta. El crypto deja de ser un producto aparte para volverse una línea más dentro del mismo estado de cuenta.
Webull dice servir a más de 27 millones de usuarios registrados a nivel global y opera en 16 mercados que incluyen América Latina. Esa presencia regional plantea una pregunta que la noticia europea no responde. Si el modelo de custodia integrada bajo un marco regulado funciona en la UE, la región donde MiCAR no existe y la regulación crypto sigue fragmentada por país queda como un mapa sin trazar para el mismo producto. Webull tiene la infraestructura y los usuarios. Lo que no tiene todavía, en América Latina, es un MiCAR que le diga por dónde entrar.