
La OCC otorgó a Revolut la aprobación condicional preliminar para constituir un banco nacional en Estados Unidos, con una línea en la carta de decisión que el comunicado de la compañía no menciona. La autorización no incluye el negocio de forex minorista. Antes de ofrecerlo, la entidad tendrá que presentar información al regulador y obtener una no objeción supervisora por separado, el permiso escrito que exige la parte 48 del Código de Regulaciones Federales para operar retail forex desde un banco nacional.
El documento lleva fecha del 2 de septiembre y la firma de Stephen Lybarger, subcontralor sénior a cargo de la constitución de bancos. Autoriza a Revolut Bank US, National Association, una entidad de servicio completo con sede en Stamford, Connecticut y sin sucursales físicas. La misma carta condiciona otros tres productos, los forwards de tipo de cambio, el merchant acquiring y las cuentas de corresponsalía para bancos extranjeros no afiliados. Cada uno necesita su propia no objeción por escrito. La decisión no explica por qué.
La parte 48 es más exigente de lo que sugiere su tamaño. Para conseguir el permiso hay que acreditar políticas escritas, sistemas de medición y gestión de riesgo, evaluación crediticia del cliente, criterios de idoneidad, documentación de KYC, aprobación de productos nuevos y los recortes de valoración que aplica a las garantías distintas del efectivo. Después obliga a entregarle al cliente, antes de abrirle la cuenta, el porcentaje de cuentas rentables de la entidad. Cualquiera que haya montado una mesa de retail forex bajo supervisión europea reconoce ese último requisito sin leer la norma.
Las condiciones financieras resultan más convencionales. El banco debe partir con al menos 95 millones de dólares de capital pagado, neto de gastos de organización, y sostener un ratio de apalancamiento tier 1 no menor al 10% durante sus primeros tres años. La licencia bancaria caduca si ese capital no se levanta en doce meses o si la entidad no abre en dieciocho. OpenReserve, aprobado el mismo día por el mismo funcionario, recibió condiciones más duras, 12% y 210 millones de dólares.
Hay un contraste que conviene registrar. Revolut mantuvo los activos digitales casi fuera del banco, con ingresos proyectados por debajo del 2% del total durante el período de tres años y una declaración expresa de que la entidad no piensa sostener activos digitales en su balance. El regulador dejó la custodia de cripto y el acceso a stablecoins de terceros dentro del perímetro aprobado, mientras apartaba el forex minorista.
El expediente tardó 176 días desde su presentación el 10 de marzo. Nubank, que pasó por el mismo trámite en enero, lo resolvió en 121. La OCC declaró en agosto que viene decidiendo muchas solicitudes dentro de los 120 días de recibido el expediente completo. La agencia había rechazado en el intervalo las solicitudes de Wise en julio y de Bunq en agosto, así que el sí de esta semana funciona también como respuesta a quienes leyeron esos dos rechazos como una puerta cerrada a los solicitantes extranjeros.
El comunicado de la compañía enumera préstamos, tarjetas de crédito, depósitos asegurados por la FDIC y acceso a stablecoins y criptomonedas. Los cuatro productos condicionados no aparecen ahí. Revolut atiende hoy a cerca de un millón de clientes estadounidenses a través de bancos socios, entre ellos Lead Bank. Su solicitud declara la intención de migrarlos a la entidad propia, que es el cálculo que ningún banco patrocinador publica, cuánto vale una cartera que se va el día que el cliente consigue su propia licencia.
El movimiento tiene una contraparte regional que conviene mirar en conjunto. La compañía abrió su banco en México a comienzos de este año, el primero que pone en marcha fuera de Europa, mientras avanza trámites regulatorios en Brasil, Colombia, Perú y Argentina. El tránsito de neobancos en América Latina hacia el sistema estadounidense va en los dos sentidos, porque Nubank obtuvo su aprobación condicional en enero e Itaú Unibanco recibió la suya el mes pasado.
Para quien opera un broker en la región, el dato que importa no está en la licencia sino en el recorte. Una compañía con más de 80 millones de clientes, construida durante once años sobre el cambio de divisas, consiguió permiso para tomar depósitos en Estados Unidos sin llevarse el forex apalancado en el mismo trámite.
El permiso bancario no arrastra el negocio de leverage, hay que pedirlo aparte y sustentarlo con cifras que la mayoría de las mesas preferiría no publicar. Ningún supervisor latinoamericano exige todavía esa divulgación al cliente minorista. Falta ver qué encuentra el primero que la pida.