
Polymarket está ejecutando lo que describe como su mayor actualización de infraestructura desde que abrió operaciones: un motor de trading reconstruido desde cero, nuevos contratos inteligentes y un cambio en el activo de liquidación que tiene implicaciones regulatorias directas. La plataforma de mercados de predicción dejará de operar con USDC.e, la versión anclada del stablecoin USDC que utiliza desde su lanzamiento, y pasará a liquidar posiciones en Polymarket USD, un token propio respaldado 1:1 con USDC mantenido en reserva.
El cambio no es cosmético. USDC.e es una versión de USDC que viaja desde Ethereum a Polygon a través de infraestructura de terceros, lo que introduce lo que en la industria se llama "riesgo de puente": la exposición a fallos en el software que conecta ambas cadenas. Al reemplazarlo con un token nativo, Polymarket elimina esa dependencia y toma control directo sobre la capa de colateral. Para una plataforma que aspira a operar bajo supervisión federal en Estados Unidos, ese control propio no es un detalle técnico sino un requisito estructural.
La actualización lleva el nombre CTF Exchange V2 e incluye un libro de órdenes híbrido con el objetivo de reducir comisiones y mejorar la velocidad de ejecución. Lo más relevante para el segmento institucional es la incorporación de soporte para carteras multifirma como Safe, un requisito estándar para fondos y firmas de trading que necesitan controles de gobernanza granulares. Sin soporte multisig, ciertos tipos de clientes institucionales simplemente no pueden operar.
El contexto regulatorio es inseparable de este movimiento. Polymarket cerró operaciones en Estados Unidos en 2022 tras un acuerdo con la CFTC, el regulador de derivados en ese país, que incluyó una multa de 1.4 millones de dólares por operar sin registro. Desde entonces ha reconstruido su arquitectura de cumplimiento, adquirió un exchange de derivados con licencia CFTC por 112 millones de dólares en 2025 y obtuvo en noviembre de ese año la designación que le permite operar con intermediarios en el mercado estadounidense. La transición a Polymarket USD encaja en esa secuencia, una capa de colateral controlada internamente es condición necesaria, no suficiente, para el relanzamiento regulado.
El despliegue se realizará en las próximas semanas. Los usuarios regulares verán una solicitud de conversión en un clic; los traders que operan vía API y los operadores de bots tendrán que actualizar manualmente sus sistemas para interactuar con los nuevos contratos. Este último grupo no es menor: una porción significativa del volumen en plataformas de predicción proviene de estrategias automatizadas, y cualquier fricción en la migración tendrá un efecto directo en la liquidez durante la transición.
La pregunta que queda abierta es si esta arquitectura es suficiente para los reguladores, o si lo que viene después exigirá más concesiones que las que Polymarket está dispuesto a hacer. La CFTC tiene jurisdicción federal sobre los mercados de predicción, pero varios estados están litigando activamente para imponer su propia regulación. Con una valuación que supera los 20 mil millones de dólares y capital institucional que ya está mirando la plataforma. La señal más clara de ese interés llegó en enero, cuando Dow Jones anunció una alianza exclusiva con Polymarket para llevar la integración de datos de predicción en medios financieros de referencia como el Wall Street Journal y Barron's. El margen de error en esa negociación regulatoria es estrecho.