
El broker reportó ingresos por 159,9 millones de dólares en el primer trimestre, un aumento del 36% interanual, según el filing 6-K presentado ante la SEC el 21 de mayo. Al mismo tiempo, registró una pérdida neta de 21,7 millones de dólares, contra una ganancia de 13,1 millones en el mismo período del año anterior. El crecimiento es real. La rentabilidad, no.
Lo que empujó los ingresos fue actividad de trading. El volumen nocional de equities subió 104% interanual hasta 261.000 millones de dólares, y el volumen de contratos de opciones creció 31% hasta 159 millones. Los DARTs (daily average revenue trades) subieron 42% hasta 1,3 millones diarios. Los activos de clientes alcanzaron 24.600 millones de dólares, un 90% más que un año atrás. Las cuentas fondeadas llegaron a 5,1 millones, con un crecimiento del 8%, mientras los usuarios registrados subieron 15% hasta 27,6 millones.
Esa última cifra merece atención. Webull suma usuarios registrados a una velocidad notablemente mayor que cuentas fondeadas. La diferencia entre 15% y 8% indica que el costo de convertir un registro en una cuenta con dinero real está subiendo, y que parte del crecimiento viene de retener a los traders activos, no de incorporar nuevos.
El gasto operativo ajustado creció 64% interanual hasta 145,1 millones de dólares, prácticamente el doble de rápido que los ingresos. La compañía atribuye el aumento a marketing, costos de transacción y compensación basada en acciones. El margen operativo ajustado cayó de 24,4% a 9,3%, una contracción de más de 15 puntos en un solo trimestre. Anthony Denier, presidente del grupo y CEO de Webull en EE. UU., describió la fase como inversión deliberada para sostener liderazgo de categoría a largo plazo.
Buena parte de ese gasto va a expansión internacional. El broker recibió aprobación para operar en el Espacio Económico Europeo y lanzó su plataforma en Alemania durante el trimestre. En EE. UU., FINRA autorizó a su unidad broker-dealer para realizar self-clearing y correspondent clearing, un paso que reduce dependencia de terceros y mejora márgenes a futuro, si los volúmenes acompañan. La compañía también empezó beta testing de Vega Analyst, su herramienta de research basada en IA, y está construyendo infraestructura para soluciones de trading agéntico.
La narrativa que la dirección está vendiendo al mercado es clara. Webull se posiciona como la plataforma cuya interfaz del futuro no será una pantalla, sino una API que ejecuta para agentes de IA. Es una apuesta ambiciosa para una industria que, en general, sigue resolviendo problemas de hace una década. Si funciona, justifica el gasto actual. Si no, los inversores van a empezar a hacer preguntas más duras.
Webull ya opera en América Latina vía Vifaru Casa de Bolsa en México y oficina propia en São Paulo desde 2024. La compañía no desglosa resultados por región, así que medir qué tan rentable es esa operación todavía no se puede. Lo que sí se puede medir es lo otro. Anthony Denier dijo que la interfaz del futuro de un broker no es una pantalla, es una API que ejecuta para agentes de IA. Es una declaración fuerte en un trimestre con pérdida operativa. Habrá que ver si los próximos cuatro la sostienen.