
Plus500 acordó comprar Hedge Capital Markets, un broker-dealer estadounidense registrado ante la SEC y miembro de FINRA, en una operación que le da por primera vez acceso directo al mercado de valores regulado de Estados Unidos. La empresa, que cotiza en la Bolsa de Londres, presentó la compra en un anuncio publicado este martes como la base de la super-app multiactivo que espera lanzar en ese país durante el primer trimestre de 2027, aunque no reveló el precio de la transacción.
Hedge Capital Markets fue fundada en 2021 por Kyle Al-Rawi y Yash Khandelwal para ofrecer acciones y ETFs listados a una nueva generación de inversionistas minoristas estadounidenses. También es miembro de SIPC, el fondo que protege las cuentas de valores de los clientes si el intermediario quiebra. El anuncio no dice cuántas cuentas tiene, cuánto capital de clientes custodia ni cuánto factura, que son justamente los números que permiten saber qué se está comprando.
La propia Plus500 describe su estrategia de adquisiciones como la compra de empresas que aportan licencias regulatorias, acceso a mercado y conocimiento especializado, que luego el grupo acelera con su tecnología. Leída así, la compra de Hedge Capital Markets se parece más a la compra de un permiso y de un equipo que a la de una cartera de clientes, algo lógico si se considera que obtener un registro nuevo como broker-dealer puede tomar muchos meses. El cierre todavía depende de que FINRA apruebe el cambio de control bajo su Regla 1017, el procedimiento que exige autorización previa cuando una firma miembro cambia de dueño.
La compra se pagará íntegramente con recursos propios, en un momento en que la caja de Plus500 superaba los 860 millones de dólares al 30 de junio. El grupo ya tiene una operación relevante en Estados Unidos desde 2021, cuando adquirió un negocio regulado por la CFTC con base en Chicago que hoy ofrece compensación y ejecución de futuros y mercados de predicción a clientes minoristas e institucionales.
El negocio que no depende de los CFDs, que la empresa llama non-OTC y donde Estados Unidos pesa cada vez más, representó cerca del 15% de los ingresos del primer semestre de 2026, unos 70 millones de dólares de un total de 462,9 millones, con un crecimiento cercano al 30% interanual. Es la parte del grupo que más rápido crece, aunque todavía está lejos de igualar a los CFDs.
La super-app busca reunir en una sola aplicación futuros, mercados de predicción, acciones, opciones y ETFs, con el argumento de que el inversionista minorista estadounidense hoy reparte su actividad entre varias cuentas y plataformas. Para lograrlo, Plus500 tenía que resolver primero una particularidad del mercado estadounidense, donde los futuros dependen de la CFTC mientras las acciones, las opciones sobre acciones y los ETFs dependen de la SEC, lo que obliga a tener licencias separadas. Hedge cubre esa segunda mitad, mientras un nuevo centro de operaciones en Nueva York trabajará junto al de Chicago con el personal que llega de la empresa adquirida.
Ese modelo de una sola aplicación para todo es estándar entre los neobrokers de Estados Unidos desde hace años, mientras buena parte de la industria CFD sigue trabajando con una plataforma por producto y una entidad por jurisdicción. Plus500 entra a ese terreno con más recursos que la mayoría de los brokers con su mismo origen, aunque llega a un segmento minorista muy disputado, donde los clientes ya dan por sentado que operar acciones no cuesta comisión.
Plus500 ya tiene presencia en América Latina por dos vías distintas, una oficina de representación en Colombia autorizada por la Superintendencia Financiera en agosto de 2025 y una alianza con la brasileña Nelogica que conecta su infraestructura de compensación con la plataforma BlackArrow para que instituciones de Brasil y otros países sudamericanos accedan a los derivados de CME. Ninguna de las dos le permite, por ahora, ofrecer directamente a un cliente minorista latinoamericano lo que piensa vender en Estados Unidos.
La empresa dice que, después del lanzamiento estadounidense, la super-app llegará a otras geografías con el tiempo, sin precisar cuáles. En Colombia una oficina de representación permite promover servicios, pero no prestarlos directamente desde el país, así que cualquier versión local de esa aplicación necesitaría una licencia distinta y probablemente otra adquisición. Queda por ver si algún supervisor de la región está preparado para aprobar futuros, acciones y mercados de predicción bajo un mismo techo, o si los brokers locales verán llegar ese producto antes de haber decidido cómo competir con él.