
Orionx cerró definitivamente sus operaciones el 3 de septiembre, después de que una auditoría forense confirmara la salida de más de 7 millones de dólares en activos de clientes hacia billeteras que la compañía no administraba. Los retiros quedaron suspendidos sin fecha de reapertura y la empresa reconoce que no puede garantizar la restitución del 100% de los saldos. El exchange cripto chileno operaba desde 2017, tenía más de 100.000 usuarios registrados y presencia en Perú, Colombia y México.
Orionx presentó una denuncia ante el Ministerio Público y, el 2 de septiembre, una acción penal contra dos de sus cofundadores. Según ese escrito, al que accedió La Tercera, el Chief Operating Officer Thomas Mac Millan detectó el 27 de agosto una diferencia significativa entre los saldos que mostraban los sistemas internos y los que realmente estaban bajo custodia. El comité ad hoc que armó el consejo de administración para investigarlo entregó su informe el 14 de noviembre de 2025. Entre esa primera detección y el aviso a los clientes pasó cerca de un año con la plataforma operando con normalidad y los retiros abiertos.
El 15 de enero de 2025 el cofundador Joel Vainstein asumió la gerencia general y, en el marco de la adecuación a la Ley Fintech chilena, contrató a un equipo con experiencia financiera, entre ellos Mac Millan, que llegó en marzo. La norma no evitó nada de lo que ya había ocurrido, aunque produjo la conciliación que lo hizo visible.
En junio de este año la Comisión para el Mercado Financiero rechazó la solicitud de inscripción de Orionx en el Registro de Prestadores de Servicios Financieros e informó al mercado que la empresa no estaba autorizada para seguir prestando servicios dentro del perímetro de la Ley Fintech. Su presidenta, Catherine Tornel, precisó esta semana que la entidad nunca estuvo bajo fiscalización y que la Comisión tampoco supervisa el plan de cierre. Una plataforma con la inscripción rechazada en junio siguió recibiendo depósitos hasta septiembre.
La auditoría reconcilió los registros contables contra las cadenas de bloques y cuantificó una pérdida cercana a 6.066.152 dólares en las cuatro criptomonedas revisadas, con 3.933.950 en bitcoin, 2.286.474 en ether, 762.016 en XRP y 201 dólares en Polygon. La distancia entre esa cifra y los más de 7 millones que la compañía comunicó públicamente todavía no tiene explicación abierta.
El escrito acusa de administración desleal al exgerente general Roberto Zibert y al exgerente de tecnología Joaquín Díaz, ambos cofundadores, que rechazan categóricamente las imputaciones y sostienen que el origen del faltante no está determinado. El documento describe una cuenta de comisiones utilizada para abonos y descuentos de grandes cantidades de bitcoin, además de una cartera que recibió 187 ether, 4.146.643 USDT y 200.000 USDC desde una cold wallet de la empresa. También registra 79 bitcoin vinculados a la custodia que salieron hacia Celsius, plataforma donde el exchange nunca tuvo cuenta corporativa. Una acusación de este tipo abre una investigación y no la resuelve, así que nada de eso está acreditado.
La hipótesis más plausible del informe, según el texto citado en esa presentación, es una mezcla de robo con pérdidas incurridas en actividades de trading por posibles empleados de la compañía, con funding fees y trading fees registradas en esas operaciones. Para cualquiera que administre custodia de terceros, esa segunda mitad pesa más que la primera. Un robo es un evento discreto. Una mesa operando con fondos de clientes es un proceso que alguien autoriza cada día y que aparece en los registros como resultado de mercado, no como faltante.
Tether cerró en exclusiva la Serie A del exchange el 3 de junio de 2025, con 4 millones de dólares transferidos en efectivo según consignó Diario Financiero. La compañía tenía entonces 35 empleados, unos 130.000 clientes y ventas anuales cercanas a 2 millones de dólares. El faltante apareció menos de tres meses más tarde, dentro de una empresa que ya estaba revisando sus operaciones cuando llegó el dinero. El anuncio de esa inversión ya no figura en el sitio de Tether, de acuerdo con la versión archivada que citó Cointelegraph.
Para quien opera un exchange o un broker en la región, la lectura práctica está en quién mira los números. El faltante apareció completo el primer día que un ejecutivo contratado desde afuera comparó dos columnas que nadie venía comparando. Ninguna plataforma de América Latina publica cada cuánto concilia sus saldos internos contra la cadena. La mayoría podría responderlo esta semana sin contratar a nadie, que es justamente el motivo por el que conviene preguntar por qué no lo hace.