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Nasdaq Verafin y Alloy unen datos de prevención de fraude

September 3, 2026
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Nasdaq Verafin y Alloy unen datos de prevención de fraude

Nasdaq Verafin y Alloy integraron sus plataformas de prevención de fraude en las dos direcciones, lo que coloca la red consorciada de la primera dentro del punto exacto donde la segunda decide si una cuenta se abre. Verafin aporta identidades cruzadas con más de 850 millones de contrapartes contra actividad fraudulenta confirmada. Alloy aporta el onboarding de clientes, que es donde ese dato vale algo o no vale nada.

Verafin se suma a la red de socios de Alloy, así que sus señales quedan disponibles dentro del flujo de decisión de la plataforma, mientras las alertas en tiempo real de Alloy entran a la herramienta de investigación y gestión de casos de Verafin. El resultado de cada caso resuelto regresa después a Fraud Signal, el modelo predictivo propietario de Alloy, que se recalibra con esa información.

Verafin declara más de 2.800 instituciones financieras sobre su plataforma, con 13 billones de dólares en activos combinados, en su mayoría bancos y cooperativas de crédito de Estados Unidos y Canadá. Alloy declara más de 900 instituciones y fintechs, con un ecosistema de más de 270 soluciones de proveedores conectadas a su capa de orquestación. Uno tiene el dato histórico, el otro tiene el momento de la decisión.

El comunicado dimensiona el problema en 579.400 millones de dólares de pérdidas por fraude durante los últimos dos años, cifra tomada del informe global de delitos financieros 2026 de la propia Verafin. El número que define el tamaño del mercado lo publica la empresa que vende la solución para ese mercado. Nadie en el negocio de los datos se va a escandalizar, aunque conviene anotarlo antes de repetir la cifra en una presentación interna.

Para un broker, la prevención de fraude no es un asunto de compliance, es una línea de costos. IG Group incorporó la plataforma de Alloy en 2025 para automatizar KYC y compliance de forma continua, con un aumento reportado de activaciones automáticas y menos revisión manual sobre el mismo flujo de solicitudes. Cada punto de procesamiento directo baja el costo por cuenta financiada, mientras cada falso positivo elimina una cuenta buena que ya se pagó en marketing.

El movimiento tampoco llega solo. Verafin anunció el 27 de agosto un acuerdo con Q6 Cyber para incorporar inteligencia de fraude de la dark web. El 2 de septiembre Nasdaq cerró la compra de Dasseti. Tres piezas en ocho días, todas orientadas a sumar fuentes de datos ajenas en lugar de construirlas.

El valor de una red de datos de fraude depende por completo de quién está adentro. Cruzar la identidad de un solicitante contra fraude confirmado en 2.800 bancos norteamericanos rinde mucho si ese solicitante tiene historial en Norteamérica. Un aspirante con documento colombiano, peruano o mexicano no figura en ese padrón, así que la consulta devuelve silencio, que no es lo mismo que devolver limpio.

Brasil resolvió la discusión sin esperar a que apareciera un producto comercial. La Resolución Conjunta nº 6, publicada por el Banco Central y el Consejo Monetario Nacional el 23 de mayo de 2023, obliga desde noviembre de ese año a las instituciones financieras y de pagos autorizadas por el BCB a compartir entre sí los indicios de fraude mediante un sistema electrónico común. Las reglas operativas de ese sistema quedaron detalladas en la Resolución BCB nº 343. Lo que en Estados Unidos se vende por suscripción, en Brasil es una obligación regulatoria.

El alcance de esa obligación termina donde termina la autorización del Banco Central. Una corretora brasileña está adentro del sistema. Buena parte de los brokers en América Latina que captan clientes brasileños desde otra jurisdicción no registra nada ni consulta nada, de modo que el cliente que abre cuenta con un documento robado en esas plataformas no existe para ninguna de las dos redes, ni la comercial ni la regulatoria.

Para quien dirige operaciones en la región y está evaluando proveedores de prevención de fraude, la demostración va a ser la misma que le hacen a un banco de Ohio, con las mismas capturas de pantalla y el mismo tamaño de red en la primera lámina. Lo que conviene preguntar ahí es cuántos de esos registros corresponden a documentos emitidos en los países donde de verdad se capta. La respuesta suele llegar como un porcentaje global de cobertura, que es justamente el dato con el que no se puede decidir nada.

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Escrito por

Maya Solombrino

Cofundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.