
El EBITDA 2025 de NAGA cerró en EUR 3,7 millones según los estados financieros auditados que la fintech alemana cotizada publicó el 26 de junio, una cifra que supera en aproximadamente 12% el resultado preliminar de EUR 3,3 millones que la compañía había reportado en febrero. El titular que circuló por la industria habla de un ajuste al alza. La comparación que importa es otra.
En 2024 ese mismo EBITDA fue de EUR 9,0 millones. La cifra auditada de 2025 representa una caída de más del 58% interanual, no una mejora. El "ajuste" del 12% se mide contra la propia estimación preliminar de NAGA, no contra el año anterior. Es una corrección contable favorable dentro de un ejercicio que, mirado de frente, fue de contracción operativa.
NAGA atribuye la caída a la baja volatilidad de mercado durante buena parte del año y a la fase de integración tras la fusión con CAPEX Group, completada en 2025. La compañía cerró ese proceso integrando plataformas, equipos y procesos, optimizando su modelo operativo y recortando su base de costos. El ingreso se confirmó en EUR 62,4 millones, ligeramente por debajo de los EUR 63,2 millones de 2024, aunque el ingreso ajustado por tipo de cambio creció 3,5% hasta EUR 65,4 millones.
Los resultados auditados de NAGA también revelan dónde se concentró la inversión. La inversión en marketing subió 15,6% y produjo un alza de 37,5% en nuevas cuentas, mientras el costo de adquisición de clientes bajó 16,5%. Para un broker, ese es el número que define si el modelo escala o solo gasta. Captar más cuentas a un costo unitario menor es exactamente lo que un operador quiere ver, y es lo que sostiene la narrativa de transformación que la empresa vende a sus accionistas.
La fintech alemana opera la SuperApp trading "Naga One", que combina inversión, trading social con autocopia, pagos y servicios de criptoactivos en una sola plataforma, con más de 2,5 millones de usuarios registrados en más de 100 países. En meses recientes obtuvo la autorización MiCA para sus actividades de criptoactivos en la Unión Europea, lo que le da una licencia regulatoria que muchos competidores todavía persiguen.
El primer trimestre de 2026 da el argumento más sólido a favor de la tesis de recuperación. NAGA registró su primer trimestre rentable en la historia de la compañía, con utilidad neta de EUR 0,5 millones frente a una pérdida de EUR 1,7 millones un año antes. El EBITDA trimestral subió a EUR 2,3 millones desde EUR 1,0 millón, y el margen pasó de 6,1% a 15,8%. Si ese ritmo se mantiene, NAGA proyecta para 2026 un EBITDA de entre EUR 10 y 15 millones, un rango que la devolvería por encima de su nivel de 2024.
La industria adopta tecnología con lentitud y celebra la eficiencia operativa como si fuera una novedad, cuando en realidad es la condición mínima para sobrevivir un año de baja volatilidad. NAGA hizo lo correcto recortando costos e integrando CAPEX, y aun así su rentabilidad anual se redujo a menos de la mitad. Un modelo que pierde cinco millones de euros de EBITDA en un solo año tranquilo no está transformado, está esperando que vuelva la volatilidad.