
Movantis, la plataforma de pagos transfronterizos que desde marzo reúne bajo una sola marca a TransNetwork, Inswitch, Spectrum y Appriza, eligió la tecnología de Integral para ampliar su oferta de liquidez FX a bancos, redes de pago y distribuidores de criptomonedas.
Las cifras que la compañía comparte en el anuncio describen un negocio de flujo a gran escala, con más de 60.000 millones de dólares movidos al año en más de 200 millones de transacciones, más de 80.000 puntos de pago y más de 50 operadores de envío de dinero (MTO, por sus siglas en inglés) conectados a su red.
Si se dividen las dos primeras cifras, el ticket promedio ronda los 300 dólares, un perfil típico de remesas y pagos de bajo monto donde la comisión visible para el cliente suele ser pequeña y buena parte del margen se define en el tipo de cambio aplicado. Con 200 millones de operaciones al año, unos pocos puntos básicos en el precio de conversión ya son una línea relevante del estado de resultados.
Lo que Movantis integró es Integral FX, la plataforma completa del proveedor estadounidense, con motor de precios, agregación de liquidez, gestión de riesgo y herramientas de distribución. La agregación de liquidez consiste en reunir las cotizaciones de varios bancos y market makers en un solo flujo para tomar el mejor precio disponible en cada momento, lo que en este caso le abre a Movantis la red de proveedores de Integral.
Del lado de la distribución, la compañía suma una plataforma de trading para sus clientes institucionales, acceso directo por API para ejecutar operaciones y conexión, también por API, con una plataforma multidealer de terceros. La ejecución cambiaria queda en manos de las entidades licenciadas con las que trabaja Movantis, una estructura habitual en empresas que operan en muchas jurisdicciones a la vez.
Robert Gatto, director de ingresos de Movantis, describe la liquidez FX como una capa central de la infraestructura que la empresa construye en América Latina, con la promesa de soluciones más rápidas y una experiencia más integrada para sus clientes institucionales.
El comunicado vincula esta expansión con la demanda creciente de servicios en peso mexicano, algo que en el corredor de remesas desde Estados Unidos se puede dimensionar con datos de Banxico. Entre enero y agosto de 2026, las remesas a México sumaron 41.802 millones de dólares, 2,2% más que un año antes, aunque el número de operaciones cayó 2,2%, hasta 102,3 millones, mientras el envío promedio pasó de 391 a 409 dólares.
Con menos operaciones y montos más altos, cada transacción pesa más en el resultado, lo que convierte la calidad del precio en algo más que un detalle técnico. Cuando el número de envíos no crece, tener un motor de precios propio y más fuentes de liquidez FX es una de las pocas formas de defender margen sin tocar las comisiones.
Para Integral, fundada en 1993 en Palo Alto, el acuerdo se suma a una lista de clientes latinoamericanos que ya incluye a Banco de Chile, que implementó su tecnología en noviembre de 2025, y a Grupo Salinas, que en septiembre la eligió para la mesa institucional de activos digitales de Coinpro. Su CEO, Harpal Sandhu, atribuye ese interés a firmas de la región que buscan tecnología cambiaria adaptable con acceso a proveedores de liquidez locales y globales.
La infraestructura FX que Movantis acaba de incorporar es la misma que usan brokers y bancos para cotizar y controlar la exposición de sus clientes, un tipo de tecnología que durante años se asoció casi exclusivamente con el trading. Las empresas de remesas llevan décadas funcionando, en la práctica, como mesas de cambio con miles de ventanillas, aunque recién ahora algunas empiezan a equiparse como una.
El anuncio no detalla cómo se usará el módulo de gestión de riesgo, aunque cualquier operador que combine agregación, motor de precios y control de exposición termina decidiendo cuánto flujo cubre de inmediato con sus proveedores y cuánto retiene en su propio libro. Con 200 millones de transacciones al año y la ejecución en manos de terceros licenciados, todavía no está claro quién va a tomar esa decisión, ni con cuánto apetito de riesgo.